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Embarazo
Embarazada celíaca
Si eres celíaca y estás embarazada debes cuidar tu dieta para evitar que a ti o al bebé os falten nutrientes, o que se presenten complicaciones. Conoce las precauciones a adoptar y los suplementos que necesitas.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Dieta sin gluten para la embarazada celíaca

Dieta sin gluten para la embarazada celíaca

Las embarazadas celíacas pueden tomar otros cereales como el arroz o el maíz, y pseudocereales como la quinoa o el amaranto.

Como el resto de las gestantes, la embarazada celíaca ha de llevar una dieta sana y equilibrada, pero naturalmente en estos casos deberá ser un poco más especial. Luján Soler, nutricionista y gerente de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), apunta que “la futura mamá debe seguir una dieta libre de gluten, pero adecuada a ella, teniendo en cuenta su peso y talla, si tiene una vida activa o sedentaria, sus gustos, si presenta o no otras intolerancias o alergias…”.

Llevar una dieta sin gluten de forma estricta no es tan fácil, ya que el trigo, la cebada, el centeno y la avena pueden estar en numerosos alimentos y productos. Desde las galletas, la pasta, el pan o el chocolate, hasta bebidas o infusiones preparadas con cereales, como la cerveza; o diversos productos manufacturados en cuya composición se utilice cualquiera de los cereales citados. Aunque, como indica Luján Soler, “las embarazadas celíacas pueden tomar otros cereales como el arroz o el maíz, y pseudocereales como la quinoa o el amaranto”. Además, la experta destaca la importancia de comer legumbres: “para cubrir el aporte necesario de hidratos de carbono, tanto simples como complejos”.

Pero las gestantes con celiaquía también han de tener mucha precaución con otros alimentos que, aunque por naturaleza no contienen gluten, pueden llegar a incorporarlo por el proceso tecnológico o por contaminación cruzada, como son las conservas, determinados embutidos, los patés, los dulces y caramelos, el café y el té, los condimentos y colorantes alimentarios, algunos tipos de helados y numerosas salsas, por ejemplo. Y tampoco se deben olvidar de los medicamentos, ya que el almidón es un excipiente que suele emplearse en la fabricación de comprimidos y cápsulas.

Por tanto, lo que siempre hay que hacer es prestar mucha atención al etiquetado de los productos y buscar en todo momento los que señalen expresamente que no contienen gluten. Afortunadamente, la industria alimentaria se preocupa casa vez más por los celíacos y en los supermercados y tiendas podemos encontrar diversos alimentos especiales, así como en muchos restaurantes y establecimientos de restauración y hoteleros.

La dieta sin gluten no tiene ninguna repercusión negativa sobre el crecimiento y desarrollo fetal, ni posteriormente en la composición de la leche materna en mujeres lactantes

El embarazo irá perfectamente si seguimos esta dieta estricta sin gluten ya que, insistimos, es el único tratamiento efectivo para la enfermedad celíaca. Además, lo que deja claro Gloria Gálvez, del departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Madrid-Montepríncipe y asesora de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten Comunidad de Madrid, es que: “la dieta sin gluten no tiene ninguna repercusión negativa sobre el crecimiento y desarrollo fetal, ni posteriormente en la composición de la leche materna en mujeres lactantes”.

En definitiva, que tanto tú como tu bebé estéis bien es cuestión de un cambio de hábitos en la alimentación, con mucha disciplina. De todos modos, ante cualquier duda que te surja siempre tienes a tu disposición a las asociaciones de celíacos, que ofrecen información y asesoramiento sobre cómo llevar a cabo una dieta correcta y facilitan una mejor comprensión de la enfermedad. Incluso a menudo organizan talleres de cocina donde aprender muchas formas de preparar diferentes platos atractivos y sabrosos sin gluten

Suplementos alimenticios para la embarazada celíaca

Evidentemente, es fundamental que la embarazada reciba todos los nutrientes necesarios para ella y para su bebé. Las sociedades científicas ginecológicas y obstétricas hacen especial hincapié en ciertas sustancias: 30 mg de hierro elemental al día durante la gestación (y 15 mg/día durante la lactancia), al menos 0,4-0,8 mg/día de folatos, al menos 150 µg/día de yodo durante el período preconcepcional, debiendo incrementarse durante el embarazo y la lactancia hasta al menos 200 µg/día; y 1.000 mg/día de calcio tanto en el embarazo como en la lactancia.

La cantidad de calcio recomendada se alcanza con la ingesta de tres raciones al día de alimentos ricos en este nutriente (un vaso de leche o un trozo de queso contienen unos 300 mg de calcio), y los suplementos sólo son necesarios si el aporte en la dieta es insuficiente. Sin embargo, “hay tres sustancias que resultan poco menos que imposible que se ingieran en cantidad suficiente con la dieta habitual si se sufre celiaquía y, por lo tanto, hay que suplirlas farmacológicamente. Se trata del hierro, el yodo y los folatos", remarca Gloria Gálvez. Especial repercusión tiene este déficit en mujeres con patología intestinal como es el caso de las mujeres gestantes con enfermedad celíaca. De hecho, "en las mujeres celíacas es frecuente encontrar una anemia ferropénica, por lo que la reposición con hierro es imprescindible”, señala Gálvez. 

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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'Fuente: 'Ministerio de Sanidad''

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