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Embarazo
Plantas medicinales en el embarazo
Embarazo y plantas medicinales no tienen por qué estar reñidos, pero debes conocer qué plantas, hierbas, aceites y especias debes evitar durante la gestación o la lactancia, y cuáles puedes usar con cautela.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Hierbas aromáticas, aceites esenciales y especias durante el embarazo

El consumo de aceites esenciales puros por vía oral suele estar desaconsejado para todas las personas, y más aún en el embarazo y el periodo de lactancia, por el riesgo que entraña para la mujer gestante y el feto en desarrollo. Como en el embarazo hay que extremar las precauciones, los pediatras suelen aconsejar desterrar el consumo de hierbas aromáticas, también en formas más livianas, como es la infusión, durante los periodos de gestación y lactancia. Sólo se salvan, y consumidas en dosis ponderadas, plantas de efectos suaves como la melisa, el anís verde, la menta o la manzanilla. Otra cosa muy distinta es su uso por vía externa.

Los aceites esenciales son sustancias volátiles de composición compleja y variada, que se encuentran en partes diversas de las plantas, especialmente en las hojas, pero también en las raíces, en la corteza, en los frutos o en las semillas. Proporcionan a la planta una función polivalente. Por un lado, las protegen de la afectación por parte de bacterias, hongos y ácaros, y también pueden defenderlas de ser devoradas por animales herbívoros, al emanar una fragancia que resulta ofensiva para éstos. Lo mismo sucede con muchos insectos, que de otra manera acabarían aniquilando a la planta. Pero, al mismo tiempo, esas mismas esencias se comportan como un lenguaje químico, que satura el ambiente, y atrae a determinados insectos invitándoles a que visiten la flor para recoger el néctar o el polen, y contribuir así en la polinización de la planta.

Son estos aceites esenciales los que aportan el aroma penetrante y el sabor a las hierbas aromáticas que todos conocemos. Y estas plantas han merecido la atención del hombre desde la antigüedad para el aprovechamiento terapéutico o cosmético de dichas fragancias. Se han usado como perfumes naturales, y constituyen la materia prima de los remedios en aromaterapia. En dicha práctica, los aceites se usan tanto por vía externa como interna, y actúan sobre dolencias físicas y emociones. Se han empleado también como insecticidas y acaricidas ecológicos, y en muy diversos remedios tradicionales y caseros.

Las especias, mejor evitarlas durante el embarazo

Las especias son plantas que aportan sabor, color y aroma a los platos. Esta característica les viene dada por algunos de los principios activos que contienen, en especial, el aceite esencial y sus distintos componentes, alcoholes terpénicos como el borneol, taninos y derivados como el flobafeno, alcaloides y sustancias picantes presentes en oleorresinas y principios amargos, como los gingeroles del jengibre, o la capsicina de la cayena. Si estás habituada a consumir especias con tus platos, si tienes la sana costumbre de espolvorear azafrán o cúrcuma sobre tus ensaladas o arroces, nuez moscada en tu salsa bechamel, o jengibre en tus tés, quizás te cueste renunciar a ello en cuanto quedes embarazada y mantener esta renuncia durante el embarazo y el periodo de lactancia. Pero lo cierto es que los expertos consultados recomiendan evitar estos productos durante todo este largo periodo, o en todo caso consumirlos de manera muy moderada y siempre contando con el visto bueno del médico de confianza.

En general, en dosis muy moderadas y si está acostumbrada a su consumo, las especias no deberían generar problemas, pero si se toman de forma repetitiva o en dosis más altas pueden generar inflamación en las mucosas gástricas, gastritis, vómitos y diarreas. El jengibre, por ejemplo, que se suele recomendar para aliviar las náuseas y mareos asociados al embarazo, según MedLine, a dosis altas puede llegar a provocar hemorragias internas y afectar a las hormonas sexuales del bebé. Aunque otros estudios califican de mínimo este riesgo.

Lo prudente, ante la duda, es evitar todo riesgo y dejar las especias para cuando el bebé haya dejado de mamar. Como alternativa, los herbolarios nos recomiendan recurrir al jengibre, para combatir mareos y náuseas, en forma de caramelos, que es mucho más inofensiva.

Actualizado: 14 de Octubre de 2017

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'Fuente: 'Ministerio de Sanidad''

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