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Entrevistas de Tercera edad
Dr. Francisco Mora Teruel

Dr. Francisco Mora Teruel

Doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford, experto en el funcionamiento del cerebro
“Cuando se habla del proceso de envejecimiento y se dice que mueren las neuronas es mentira; en una persona sana la potencialidad plástica del cerebro se mantiene a lo largo de toda la vida”

El neurocientífico Dr. Francisco Mora Teruel es autor del libro '¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?'. 

Francisco Mora Teruel, Doctor en Medicina por la Universidad de Granada y Doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford, es autor del libro ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro? (Alianza Editorial, 2011), en el que ofrece 12 claves para mantener este órgano en forma y prevenir o retrasar al máximo el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer. El Dr. Mora, que recientemente participó como ponente en la I Edición de Drawind EDucation, cuyo objetivo es abordar el reto de despertar y mantener el entusiasmo por aprender en una sociedad de la era digital como la nuestra, nos habla sobre el potencial del cerebro para seguir ejercitándose y memorizando a cualquier edad, y las ventajas que supone hacer esto para prevenir o retrasar las demencias.

Usted es autor del libro ‘¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?’ ¿Cómo podemos hacerlo y cuándo debemos empezar a tomar medidas para conseguirlo?

Las medidas preventivas hay que adoptarlas ya en el colegio; muy pronto. Teniendo en cuenta que somos una naturaleza biológica, que nuestro cerebro se ha construido a base de una interacción con el medio ambiente, que ese cerebro de 1.500 gramos se ha construido sobre nuestros propios músculos, caminando, subiéndonos a los árboles, luchando…, insisto, a lomos de nuestros propios músculos, eso quiere decir que el ejercicio físico aeróbico es consustancial a nuestro cerebro, y el consejo generalizado ‘hay que hacer ejercicio’ se debe instrumentalizar en un colegio, en una universidad, en la vida cotidiana…; y en el proceso de envejecimiento supone algo tan esencial como puede ser comer o beber. Porque sabemos que el ejercicio físico aeróbico aumenta el número de neuronas nuevas en el cerebro, de conexiones y, sobre todo y fundamentalmente, lo que aumenta son los vasos sanguíneos que oxigenan el cerebro; eso es tremendamente importante, y significa que si queremos luchar de alguna manera contra el gran problema que suponen las demencias, como la enfermedad de Alzheimer, tenemos que empezar mucho tiempo antes la prevención.

Dice que en el caso del alzhéimer, sería clave llevar a cabo intervenciones dirigidas a ‘cambiar los estilos de vida de las personas mucho antes de que aparezca la enfermedad’. ¿Cuáles son esas intervenciones que usted propondría y que ayudarían a prevenir o retrasar su aparición?

“El ejercicio físico aeróbico es el único medio que tenemos a nuestro alcance en la actualidad para oxigenar el cerebro y enlentecer la muerte neuronal en los pacientes de alzhéimer”

Como decía hay que intervenir mucho antes de que se aprecien los primeros síntomas porque no hay medicación efectiva contra el alzhéimer. Los familiares no entienden que no se le ponga un tratamiento a ese ser querido afectado por la enfermedad, pero lo único que resultaría eficaz es que esa persona realice actividad física, porque el ejercicio desciende la progresión de la enfermedad al aumentar la oxigenación del cerebro, y retrasa la destrucción neuronal. Sin embargo, comprendo que se trata de una estrategia difícil de adoptar porque lo ideal es que llevara a cabo en una institución, o que los familiares del paciente estuvieran capacitados para ayudarle a hacerlo en su casa, y eso es muy complicado, porque el enfermo también necesita una motivación para ejercitarse, y por eso debería hacerse en una institución, con el apoyo de profesionales, y evidentemente no hay recursos para estas cosas, pero insisto en que el ejercicio físico aeróbico es el único medio que tenemos a nuestro alcance en la actualidad para oxigenar el cerebro y enlentecer la muerte neuronal.

Para prevenir la demencia tipo alzhéimer una de las claves, por lo tanto, es incrementar la práctica de ejercicio físico, y otra es la alimentación. Y no solo la calidad, sino la cantidad, porque comemos en demasía, y no es consustancial a nuestra naturaleza porque hemos pasado mucha hambre y hemos sido muy activos. Y otra cosa que hemos descubierto que ayuda a mantener el cerebro sano es aprender idiomas, que es un instrumento muy útil porque favorece la reserva cognitiva, lo que permitirá que si hay fallos en mi cerebro el defecto se manifieste mucho más tarde si la reserva es muy grande. Y hoy sabemos que hablar idiomas conlleva un aumento de los árboles sinápticos para cada idioma -aun cuando estén interconexionados-. Y cuando aparece el alzhéimer debido, evidentemente, a genes que están mutados, la expresión clínica de la enfermedad solo acontece cuando afecta aproximadamente al 40% de la conectividad cerebral, y si tienes una reserva cognitiva muy grande la enfermedad tarda mucho en manifestar síntomas, y puede aparecer a mayor edad. Pero la pregunta que debemos hacernos es quién es capaz de cambiar la cultura, y convencerte para que cuando, por ejemplo, sales a cenar con tus amigos, limites lo que vas a comer y a beber, cuando la base de la sociabilidad en nuestra cultura actual es disfrutar de una cerveza bien grande en conjunción con el otro. Tendríamos que romper esa estructura social, y a ver quién cambia eso.

Cómo afectan al cerebro las nuevas tecnologías

He leído que el empleo de las nuevas tecnologías, y especialmente navegar con frecuencia por Internet, puede cambiar la estructura del cerebro. ¿Qué hay de cierto en esto?

Lo hemos visto en niños, en los adultos depende de lo que estemos hablando, pero en lo que sí estamos de acuerdo es en que los focos atencionales están cambiando en todos nosotros, y a todas las edades. Lo que quiero decir con esto es que en lo digital el foco atencional dura milésimas de segundo, y navegar saltando de uno a otro requiere circuitos cerebrales que entran en contraposición a los circuitos atencionales de reconocimiento ejecutivo, que son los del estudio, porque se requiere un tiempo atencional al estudiar y, si no, no se aprende nada, y para esa tarea no valen los circuitos que se utilizan para navegar por Internet. Esto constituye un problema porque nos estamos dando cuenta que en China, por ejemplo, ya hay 30 millones de niños que son adictos a Internet y las nuevas tecnologías, es decir, enfermos mentales, porque están pegados al ordenador y no pueden parar. Pero es que todos nosotros estamos muy enganchados a los teléfonos móviles y eso está rompiendo lo que sabemos es el funcionamiento normal de un cerebro, y las relaciones sociales, y cada vez es más difícil prescindir de ello, porque crea una cierta adicción. Y lo grave aquí es que estás buscando el placer y la recompensa fundamentalmente en una máquina.

Y también se obtiene una recompensa inmediata, no hay que esperar…

“Estoy de acuerdo en que se desarrollen y utilicen las nuevas tecnologías, pero en el centro de todo tiene que estar el ser humano, porque en las máquinas la información está sesgada”

Efectivamente, además está la inmediatez. Antes la comunicación entre familiares o amigos se hacía en directo, y si tenían una buena noticia que darte, o felicitarte por algo, había que esperar al momento del encuentro con esas personas, pero ahora solo hay que mirar a la ‘maquinita’ para encontrar esa frase de reconocimiento y de halago; la recompensa es inmediata, y se ha generado esa necesidad de recompensa constante que provoca que no pares de consultar tu ‘maquinita’. ¿Qué trascendencia tendrá eso en el futuro? Yo solamente digo con respecto a la educación que jamás debiéramos permitir que no se dependiera del ser humano. Estoy de acuerdo en que se desarrollen y utilicen las nuevas tecnologías y los ordenadores, pero en el centro de todo ello tiene que estar el ser humano, porque en las máquinas la información está sesgada, la máquina no te afea, y eso es lo que buscas en ella, mientras que en una persona no, porque el ser humano es la realidad del mundo en que te mueves; la máquina es un artificio.

Sin embargo, aconsejan que las personas mayores aprendan a utilizar las nuevas tecnologías. ¿Lo que nos están ‘vendiendo’ entonces sobre los beneficios del ‘brain training’ no es cierto?

Le aconsejo un libro que usted ha mencionado ‘¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?’, porque ahí lo explico claramente, y en la revista Nature, se han publicado artículos en los que dicen que si haces este tipo de test, la persona mayor es capaz de hacerlo más rápido, pero cuando vuelve al mundo real el beneficio es muy pobre. No, el adulto que se entrena con estos ejercicios está más capacitado para ejecutarlos pero, a la hora de la verdad, es mejor ejercitarse en el mundo real, en las tareas de la vida cotidiana, y yo aconsejo que tenga vida social, que se vaya a tomar unas cervezas con sus amigos y hable con ellos y, si son más cultos que él y le pueden enseñar algo que no sepa, mejor todavía.

¿Es posible ejercitar la memoria y la concentración en cualquier momento de la vida?

Sí. Cuando se habla del proceso de envejecimiento y se dice que mueren las neuronas es mentira; en una persona sana no mueren las neuronas, sino que cambian los árboles dendríticos, pero la potencialidad plástica se mantiene a lo largo de toda la vida, y si a una persona de 70 u 80 años le exiges constantemente aprender y memorizar, ni siquiera las conexiones descienden y, por tanto, la muerte neuronal es mentira. Es muy importante que la gente sepa esto porque es una recompensa, es un refuerzo el hecho de saber que se puede aprender hasta los 90 años, o lo que te dure la vida, porque aprender es tan consustancial a comer, beber, o la sexualidad, para la especie. Fuera de eso hay bien poco. No aprendas y verás lo que duras en la selva o aquí, socialmente, es un fracaso.

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'Fuente: 'University College de Londres (Reino Unido)’'

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