23 de mayo de 2012
Actualmente no existen pruebas diagnósticas específicas, de tal forma que la base del diagnóstico de la esclerosis múltiple sigue siendo la clínica: la aparición de síntomas y signos que indican la presencia de lesiones múltiples del SNC y de brotes de actividad clínica seguidos de fases de remisión.
Por lo general, se emplean los criterios diagnósticos de POSER, por lo que se califican de “esclerosis múltiple clínicamente definitiva” los casos con:
Las pruebas suelen mostrar resultados normales, aunque en algunos casos, sobre todo durante los episodios agudos, puede existir un aumento de los linfocitos y de las proteínas. De mayor utilidad diagnóstica es la determinación de las gammaglobulinas (los anticuerpos que protegen de las infecciones), que se encuentran elevadas, así como bandas oligoclonales. Esto significa que hay actividad inmunológica dentro del propio sistema nervioso central, lo que podría reflejar fenómenos autoinmunes (el sistema inmune ataca a las células del propio organismo), como ocurre en este caso; aunque hay que destacar que el aumento de gammaglobulinas no es específico, ya que puede encontrarse en otras afecciones infecciosas o inflamatorias del sistema nervioso.
Se trata de pruebas electrofisiológicas con las que se miden las respuestas cerebrales provocadas por estímulos sensitivos (visuales, auditivos…). En la esclerosis múltiple se detecta un enlentecimiento en la conducción.
En esta prueba, las placas de reciente aparición pueden verse a veces como zonas con captación de contraste y, en casos crónicos de la enfermedad, las placas de desmielinización antiguas pueden dar lugar a zonas de baja densidad sin captación de contraste.
Constituye la técnica complementaria diagnóstica de más utilidad en la esclerosis múltiple, siendo mucho más sensible que la tomografía computerizada, a la que prácticamente ha desplazado. Muestra lesiones múltiples en la sustancia blanca en el 90% de los pacientes con diagnóstico de esclerosis múltiple definitiva establecido por criterios clínicos. La administración de contraste permite diferenciar entre lesiones recientes y antiguas.
“Disponemos de fármacos eficaces para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa, la clave es identificar a las poblaciones de riesgo."
90% de los cánceres de próstata se puede curar mediante la técnica de la braquiterapia
Además de ser más eficaz, esta técnica, que se basa en la utilización de radiaciones ionizantes diminutas que se insertan en contacto con el tumor o muy cerca de él, tiene menos efectos secundarios.
Fuente: V Congreso Mundial de Braquiterapia