23 de mayo de 2012
8 abril 2011 - Reumatólogos españoles reclaman a la Administración "más interés" por la espondilitis anquilosante (EA), una variante de la espondiloartritis, que se manifiesta entre los 26 y los 32 años de edad. Aunque esta variante afecta por el momento a unos 300.000 jóvenes, el conjunto de las espondiloartritis afecta ya a un millón de personas.
"Esta enfermedad aparece -según estudios científicos españoles- entre los 26 y los 32 años, cuando la persona acaba de finalizar sus estudios o está comenzando con su vida profesional. Se trata de una edad en la que hay muy pocas enfermedades y hay que tener en cuenta que esta produce un daño estructural severo en el paciente", ha explicado el doctor Eduardo Collantes, miembro de la Sociedad Española de Reumatología.
En declaraciones a Europa Press y como líder de la segunda reunión Stand Alone, organizada por Laboratorios Abbott para tratar los últimos avances y novedades en los tratamientos de la reumatología, este experto ha señalado que este encuentro se ha centrado en el campo de la espondiloartritis, una enfermedad reumática crónica con tendencia a la invalidez porque puede causar anquilosis -cuando las vértebras terminan soldándose, provocando discapacidad en el paciente-, pasando a denominarse espondilitis anquilosante.
Este encuentro ha permitido a más de un centenar de expertos internacionales poner al alcance de los reumatólogos de clínica práctica los últimos descubrimientos y avances, como la utilidad de la resonancia magnética, una prueba que reduce el tiempo de retraso del diagnóstico de los seis años que se tarda actualmente, a uno. "El uso de la resonancia magnética en pacientes con sospecha de padecer esta enfermedad puede hacer que se diagnostique más precozmente", ha reconocido.
Este experto ha subrayado también el interés que tiene "un nuevo instrumento capaz de evaluar objetivamente el estado del paciente", y ha explicado que se trata de una fórmula basada en unos cuestionarios y una analítica, que detecta si el paciente está en fase activada de la enfermedad y, en ese caso, aporta una respuesta numérica a los diferentes tratamientos. "Este nuevo criterio define numéricamente el estado de activación de la enfermedad. Así, según la puntuación, varía o no la medicación. Por ejemplo, si tiene puntuación de 8 se comienza con una medicación; meses después se hace otra analítica y, si su puntuación ha descendido, significa que el tratamiento está siendo eficaz", ha añadido.
Otros síntomas asociados
Los expertos también han analizado las manifestaciones extra articulares de las espondiloartritis ya que, además de los mencionados daños en la columna, un 25% de los pacientes presentan daños no articulares, en otros órganos como los ojos -uveítis recurrente-. La uveítis es, precisamente uno de los síntomas más frecuentes asociados con la espondilitis y consiste en fotofobia, lagrimeo y visión borrosa. Por ello, reumatólogos y oftalmólogos han definido en la reunión pautas de actuación frente a este tipo de pacientes.
Otro aspecto que se ha tratado durante el encuentro ha sido la necesidad de adoptar nuevos criterios de clasificación de las enfermedades. Así, el doctor Collantes ha indicado que, hasta ahora, "probablemente estábamos denominando la misma enfermedad con distintos nombres", por lo que esta puesta en común "evitará confusiones". "Es algo muy importante desde el punto de vista práctico", ha insistido.
Por último, este experto ha subrayado lo "extraordinariamente eficaces" que son las terapias biológicas para tratar este tipo de enfermedades ya que, "tras más de doce años de su utilización, se sigue demostrando su eficacia y su seguridad a largo plazo".
Fuente: EUROPA PRESS
“Disponemos de fármacos eficaces para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa, la clave es identificar a las poblaciones de riesgo."
90% de los cánceres de próstata se puede curar mediante la técnica de la braquiterapia
Además de ser más eficaz, esta técnica, que se basa en la utilización de radiaciones ionizantes diminutas que se insertan en contacto con el tumor o muy cerca de él, tiene menos efectos secundarios.
Fuente: V Congreso Mundial de Braquiterapia