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Salud al día
Fibromialgia
Millones de personas la sufren, la mayoría mujeres. Conoce la fibromialgia, una de las enfermedades reumatológicas más frecuentes y una de las causas más comunes de dolor; de causa desconocida y difícil de diagnosticar.
Escrito por Olga de la Peña, Médico de familia

Diagnóstico de la fibromialgia

El diagnóstico de la fibromialgia es clínico, es decir, basado en la sintomatología que presente el paciente. Todavía no  se conocen pruebas diagnósticas específicas que confirmen una fibromialgia, ni pruebas de laboratorio, ni de imagen ni pruebas biológicas. Dichas exploraciones están destinadas a descartar la posible existencia de otros cuadros clínicos con síntomas similares.

Hay que elaborar una historia clínica detallada basada en los síntomas referidos por el paciente y realizando una buena exploración física. Pueden realizarse análisis de sangre y pruebas de imagen, con el fin de descartar otras causas de enfermedad que puedan confundir el diagnóstico: depresión, lupus, infecciones, problemas de tiroides, u otras enfermedades reumatológicas o traumatológicas. Es posible, además, que dichas patologías puedan coexistir con la fibromialgia.

Todo ello complica el diagnóstico de esta enfermedad, de hecho se estima que el 75% de los pacientes no está diagnosticado.

Existen unos criterios diagnósticos de fibromialgia elaborados por el Colegio Americano de Reumatología en el año 1990 (Criterios ARC 1990) para el diagnóstico de la fibromialgia:

  • Dolor musculoesquelético generalizado y continuo, de más de tres meses de evolución, afectando al menos tres de los cuatro cuadrantes corporales.
  • Sensibilidad y dolor en los denominados 'puntos gatillo': 18 puntos dolorosos, de los cuales al menos 11 han de ser positivos. Dichos puntos gatillo se localizan a nivel de la región occipital, cervical baja, región de los músculos  trapecio y supraespinoso (lateral y posterior del cuello), segundo espacio intercostal (porción anterior de la región torácica), codo, glúteo, cadera y rodilla.

Los criterios de la ACR han sido útiles en cuanto a que han permitido definir mejor la fibromialgia y detectar a los pacientes afectados por esta patología, pero se están revisando, ya que, además del dolor osteomuscular crónico y generalizado, se deben valorar los demás síntomas que acompañan a la enfermedad (manifestaciones neurológicas, cognitivas, psicológicas, endocrinas, etcétera) y que ayuden a identificar al enfermo con fibromialgia.

Otros criterios para el diagnóstico de fibromialgia más recientes proponen la necesidad de que haya dolor solo en cinco puntos sensibles, pero incluyen la ausencia de otras enfermedades como criterio obligatorio, así como la presencia de tres criterios menores de los siguientes:

  • Cambios de los síntomas por la actividad física.
  • Alteraciones de los síntomas por factores atmosféricos.
  • Empeoramiento de los síntomas con el estrés.
  • Sueño no reparador.
  • Fatiga general.
  • Dolores de cabeza.
  • Colon irritable.
  • Sensación de inflamación.
  • Parestesia.
  • Ansiedad.

Se debe realizar el diagnóstico diferencial, es decir, hay que descartar otras enfermedades como causa de la sintomatología, antes de concluir en el diagnóstico de fibromialgia. Entre las enfermedades a considerar se encuentran:

Actualizado: 11 de Septiembre de 2017

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