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Salud al día
Hipotiroidismo
La alteración de la función de la glándula tiroides es un problema que requiere terapia de por vida. Aprende a detectar los síntomas que indican un posible caso de hipotiroidismo, ya que a veces se confunden con depresión.
Escrito por Olga Díez Jambrina, Bióloga

Qué es el hipotiroidismo

¿Qué es el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una afección en la que la glándula tiroides tiene un funcionamiento anómalo y produce muy poca cantidad de hormona tiroidea. Cuando las hormonas tiroideas disminuyen, la secreción de tirotropina o TSH (que regula la secreción de hormona) aumenta, en un intento de conseguir que el tiroides trabaje al máximo para recuperar el nivel de hormonas tiroideas, situación que no se consigue.

En consecuencia, el hipotiroidismo se caracteriza por una disminución global de la actividad orgánica que afecta a funciones metabólicas, neuronales, cardiocirculatorias, digestivas, etcétera.

La tiroides y las hormonas tiroideas

El hipotiroidismo es una alteración de la función de la glándula tiroides. El tiroides es una pequeña glándula que mide alrededor de 5 cm de diámetro situada en el cuello, bajo la piel, y por debajo de la nuez de Adán.

Se divide en dos mitades denominadas lóbulos, que están conectadas en su parte central (istmo), pareciéndose a la letra H o a un nudo de corbata.

Esta glándula secreta las hormonas tiroideas, que controlan la velocidad de las funciones químicas del cuerpo (velocidad metabólica). Las hormonas tiroideas tienen dos efectos importantes sobre el metabolismo:

  1. Estimular a casi todos los tejidos del cuerpo para que produzcan proteínas.
  2. Aumentar la cantidad de oxígeno que utilizan las células.

Sin las hormonas tiroideas, el crecimiento físico, el desarrollo mental y otras funciones del cuerpo, se atrasan o detienen.

Para producir hormonas tiroideas, la glándula tiroides necesita yodo, un elemento que contienen los alimentos y el agua.

Las hormonas del tiroides se encuentran en dos formas:

La tiroxina (T4) que es la forma producida en la glándula tiroides. Tiene un efecto ligero en la aceleración de la velocidad de los procesos metabólicos del cuerpo.
La tiroxina se convierte en el hígado y otros órganos en una forma metabólicamente activa, la triyodotironina (T3).

La mayoría de las formas T4 y T3 se unen a ciertas proteínas de la sangre, y son activas solamente cuando no están unidas a ellas. Así, el organismo mantiene la cantidad correcta de hormonas tiroideas, necesaria para conservar una velocidad metabólica estable.

Varios factores intervienen en el funcionamiento normal de la glándula tiroides: el hipotálamo, la hipófisis, las proteínas transportadoras de hormona tiroidea (de la sangre) y la conversión en el hígado, y los otros tejidos, de T4 y T3.

En el hipotálamo (situado en el encéfalo) se segrega la hormona liberadora de tirotropina (TRH). Esta actúa sobre la hipófisis haciendo que secrete la hormona estimulante del tiroides o tirotropina (TSH). Y ya por último, esta tirotropina es la que actúa sobre la tiroides para que produzca las hormonas tiroideas.

Actualizado: 25 de Mayo de 2017

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