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Mascotas
Labrador retriever
De temperamento noble, dócil, cariñoso e inteligente, el labrador retriever es una de las mascotas más populares y la raza más utilizada como perro de rescate, de asistencia o en terapias con animales.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Alimentación e higiene del labrador retriever

La alimentación del labrador retriever dependerá de su edad, peso, tipo de actividad, y de su estado de salud. Eso sí, debemos tener en cuenta que es muy importante controlar la cantidad que come, ya que su amor incondicional por la comida puede provocarle problemas importantes de sobrepeso u obesidad. Los cachorros de labrador suelen comer unas tres o cuatros veces a lo largo del día. Para los adultos bastará con dos raciones diarias.

En el caso de que hayamos optado por la adopción es fundamental que el labrador siga comiendo lo mismo que comía en el centro en el que se encontraba. Si queremos variar la dieta debemos hacerlo de manera paulatina para evitar problemas digestivos. Podemos mezclar al principio ambos tipos de comida, e ir retirando poco a poco la que menos nos interese.

En cuanto al tema del tipo de alimentos que le podemos ofrecer la respuesta variará mucho en función de a quién le preguntemos. Si bien algunos expertos en nutrición canina señalan que lo ideal es elegir alternativas al pienso como las latas, la comida deshidratada o la dieta denominada Biologically Appropriate Raw Food (BARF), por considerarlas opciones más saludables, otros mantienen que un pienso de calidad en el que el principal ingrediente sea la carne o el pescado, y que no contenga cereales, es la opción más idónea. En cualquier caso, el veterinario puede darnos consejo sobre el tipo, la cantidad, y las pautas para conseguir una dieta saludable para nuestro compañero.

Higiene y limpieza del labrador retriever

En cuanto a la higiene del labrador retriever es una raza que no necesita cuidados demasiado específicos. No es necesario que le cortemos el pelo si no queremos hacerle nada en particular, bastará con cepillarlo frecuentemente, a ser posible al menos tres veces a la semana, para eliminar el pelo muerto que se va acumulando, así como la suciedad producida durante los paseos y juegos. Es especialmente importante mantener estas pautas en las épocas de muda. Con una buena rutina de cepillado el labrador no sólo tendrá el pelo desenredado, limpio y brillante sino que, además, colaboraremos en la prevención de la aparición de parásitos. Para el cepillado del can podemos emplear un cepillo de cerdas metálicas.

En cuanto a los baños, es un animal con un manto bastante resistente a la suciedad pero todo dependerá de dónde pase la mayor parte del tiempo el perro (no es lo mismo un can que pasa muchas horas a la intemperie, que uno que vive en un piso) y de qué tipo de actividad realice. La recomendación estándar es que el labrador retriever debe recibir un baño al mes pero si el animal se ha ensuciado antes podemos asearlo con más frecuencia. El baño debe hacerse con agua templada y jabón especial para perros. Nunca emplearemos nuestros jabones, ya que la piel de los canes tiene un pH diferente a la piel humana y podríamos ocasionarle problemas dermatológicos.

Actualizado: 7 de Octubre de 2016

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Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Diana Oliver

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'Fuente: 'Portal inmobiliario Idealista’ '

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