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Mascotas
Labrador retriever
De temperamento noble, dócil, cariñoso e inteligente, el labrador retriever es una de las mascotas más populares y la raza más utilizada como perro de rescate, de asistencia o en terapias con animales.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Consejos para la compra de un labrador retriever

Antes de comprar un labrador retriever, y en general cualquier otra mascota, lo ideal es plantearse la adopción. Hay muchos perros esperando una segunda oportunidad en albergues y centros de acogida. Si aun así te planteas la compra debes tener siempre en cuenta quién es el vendedor para no sufrir estafas. Desconfía si quien te vende al animal no sabe responder a tus preguntas, o si no te proporciona una serie de garantías. Otro factor importante es que, en el caso de cachorros, no deben haber sido apartados de su madre antes de los dos meses y, por supuesto, no haber sido destetados antes de un mínimo de mes y medio. Y deben ser entregados con al menos la primera vacuna puesta y todos los papeles en regla.

Una vez en casa será imprescindible acudir al veterinario para completar el calendario de vacunación y ponerle el chip identificativo. No está de más hacerle una pequeña revisión para comprobar que todo está en orden y nuestra mascota no sufre ninguna enfermedad. Es recomendable que el cachorro no entre en contacto con otros perros en la calle hasta que cumpla tres meses, momento a partir del cual podemos considerar que ya tiene un sistema inmune más maduro. Además, habremos concluido el primer ciclo de vacunas.

Una buena socialización con otros animales y personas desde la etapa de cachorro es fundamental para esta raza, ya que es un animal muy sociable y cariñoso que necesita contacto continuo. De esta forma evitaremos la aparición de miedos o fobias al llegar a la edad adulta. Educar a un labrador retriever es sencillo, ya que es un animal muy obediente al que le encanta complacer a su dueño: buscará continuamente nuestra presencia y aprobación.

Enseñarle cosas básicas como sentarse, acudir cuando le llamamos, o traer objetos como juego a través del refuerzo positivo, puede ayudarnos a que el animal sienta seguridad. Debemos evitar que pase muchas horas solo para prevenir que el perro se entristezca y angustie, o que incluso destroce objetos fruto de dicha angustia. Intentaremos que salga cada día a la calle varias veces (recomendable que sean tres salidas), no sólo para hacer sus necesidades, sino también para hacer ejercicio (evitando con ello problemas de obesidad) y relacionarse.

En definitiva, el labrador retriever es el compañero ideal, tanto porque posee unas cualidades físicas excelentes, como por su temperamento y la facilidad de sus cuidados y de su educación. El secreto de su felicidad se encuentra en cosas sencillas como los juegos, la compañía, y las caricias y mimos, por lo que tener esto en cuenta durante y después del proceso de adaptación a su nuevo hogar nos asegurará el bienestar del animal.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Diana Oliver

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'Fuente: 'Portal inmobiliario Idealista’ '

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