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Mascotas
Colaborar como voluntario en una protectora animal
La paciencia, la sensibilidad, y el sentido de la responsabilidad son las virtudes de los voluntarios que buscan devolver la felicidad a animales abandonados. Explicamos los pasos a seguir para colaborar en una protectora animal.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Formas de colaborar con una protectora de animales

Formas de colaborar con una protectora de animales

Los animales que viven en las protectoras necesitan cuidados veterinarios, alimentación, ejercicio, afecto…

Un voluntario es una persona que ha decidido dedicar su mayor tesoro, es decir, su tiempo, a ayudar a quiénes más lo necesitan de forma completamente altruista. La persona que colabora con una protectora de animales puede ofrecer una segunda oportunidad a animales desamparados, y pese a que el trabajo que realiza no cuenta con una retribución económica, sí obtiene una recompensa a nivel emocional.

Puesto que el tiempo es un factor primordial con el que hay que contar a la hora de convertirse en voluntario, ya que no todo el mundo dispone de horas libres para poder dedicarse a este tipo de acciones, existen distintas formas de colaboración con una protectora de animales; unas requieren más dedicación que otras, pero todas son igual de importantes. ¡Toma nota!

1. Contribución económica. Hacerse socio o simplemente realizar un donativo puntualmente son algunas de las formas de colaboración económica con las que puedes echar una mano a una protectora. La alimentación y cuidados de los animales o el mantenimiento del centro no son gratuitos, sino que exigen de un desembolso económico considerable, por lo que cualquier tipo de ayuda, por modesta que sea, contribuirá a la subsistencia de estas organizaciones sin ánimo de lucro.

2. Colaboración presencial. Digamos que esta forma de colaboración es la esencia del voluntariado. Durante su estancia en las instalaciones, los animales requieren de cuidados veterinarios, alimentación, ejercicio, afecto... Por lo que toda ayuda presencial será bien recibida. Además, gracias a las labores propias del voluntariado no solo se ayuda a los animales, sino que se aprenden un sinfín de tareas que van desde el contacto con los animales hasta las relacionadas con el funcionamiento y la administración de la organización. Sin embargo, como mencionábamos antes, el tiempo es un hándicap para muchas personas que, pese a querer ayudar, no disponen de horas de calidad que ofrecer.

3. Cooperación desde casa. La acogida temporal de animales en casa es otra forma muy útil de colaboración con una protectora de animales. Normalmente se hace para atender a los cachorros (un recién nacido toma biberón cada dos o tres horas), pero también a los más mayores o a los enfermos y convalecientes; es decir, animales que requieren de cuidados individualizados o especiales. ¿Dónde van a estar mejor que en un hogar donde se les cuide y proteja?

4. Divulgación de información. El principio sobre el que se sustenta toda protectora de animales es el del respeto por la dignidad animal. Otra manera de ayudar es difundiendo sus valores, sus principios y su trabajo a través de las Redes Sociales, amigos, familiares... Concienciar a la población sobre la importancia de la empatía hacia otros seres vivos es esencial para conseguir una convivencia ideal.

5. Participar en actividades. El trabajo de una protectora también abarca realizar programas y campañas para concienciar a la población sobre la importancia del respeto hacia los animales, y para recaudar fondos destinados a su alimentación y cuidado. Participar en este tipo de actividades puede ser una buena idea para quien busca ayudar pero no dispone del tiempo requerido.

“Las formas de colaboración en el caso de la APAP-Alcalá, son todo lo que imagines y más, desde el esperado cuidado y mantenimiento del albergue y los albergados, pasando por las casas de acogida, los socios, el apadrinamiento, el voluntariado de difusión, la organización de eventos, las charlas y seminarios informativos/formativos, los rescates, las terapias para los albergados, las terapias asistidas con animales del Centro, los seguimiento de animales adoptados, las visitas de adaptación, los traslados a las clínicas y cambios de acogida, la recogida de donativos, el entrenamiento y participación en las carreras de canicross… hasta, cómo no, la adopción”, concluye Virginia, Coordinadora de Voluntariado de la APAP-Alcalá (Madrid, España). 

Actualizado: 24 de Octubre de 2016

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Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Diana Oliver

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'Fuente: 'Portal inmobiliario Idealista’ '

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