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Mascotas
Alimentación de la perra en el embarazo y la lactancia
Durante el periodo de gestación y lactancia la perra experimenta cambios físicos y sus necesidades nutricionales varían. Atiéndelas para conseguir un desarrollo óptimo de los fetos, y de los cachorros hasta el destete.
Escrito por Elena Romero García, Veterinaria especialista en medicina de pequeños animales

Cómo debe ser la dieta de la perra embarazada

Cómo debe ser la dieta de la perra embarazada

No es recomendable la alimentación casera porque no suele contener los porcentajes adecuados de proteína, grasa, e hidratos de carbono que necesita la perra embarazada.

Los propietarios suelen pensar que es necesario aumentar la cantidad de comida desde el primer momento del embarazo de la perra, pero esta idea es un error grave porque se favorece el depósito de tejido graso sobre el miometrio (parte muscular del útero), lo que reduce la fuerza de las contracciones uterinas en el parto, predisponiendo a distocias. Por eso, en los dos primeros tercios de la gestación será suficiente alimentar a la hembra con pienso de mantenimiento de calidad.

En el último tercio de la gestación, debido al aumento de las necesidades energéticas, se recomiendan dietas con un 29-32% de proteína de origen animal, que contengan al menos un 18% de grasa, incluyendo ácidos grasos omega 3 y 6, y un 20-30% de hidratos de carbono.

No es recomendable la alimentación casera porque en la mayoría de las ocasiones no se alcanzan los porcentajes adecuados de proteína, grasa, e hidratos de carbono que necesita la perra gestante. Además, este tipo de comida casera suele fijar preferencias en los animales provocando dietas desequilibradas.

Estas características para una alimentación óptima las ofrecen varias marcas comerciales disponibles en el mercado, a través de piensos equilibrados destinados al crecimiento de cachorros. En ocasiones son presentaciones específicas para hembras gestantes o lactantes.

A lo largo de la gestación se producirán cambios físicos en la hembra que condicionarán la capacidad digestiva. El tamaño del útero aumentará muchísimo, produciendo distensión abdominal y presión sobre el sistema digestivo y la vejiga. Por esta razón, conviene ofrecer un alimento muy digestible y energético, en pequeñas raciones repartidas a lo largo del día.

Actualizado: 23 de Marzo de 2016

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