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Mascotas
Perros dependientes
Existen perros dependientes o demasiado apegados que no se separan jamás de sus cuidadores pero, ¿en qué consiste esa dependencia y por qué se produce? Te explicamos cómo la puedes evitar, o corregir.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Ansiedad por separación en el perro

Perro triste por tener que separarse de sus dueños

Para solucionar la ansiedad por separación hay que disminuir el apego del perro a su cuidador y enseñarle poco a poco a quedarse solo.

La ansiedad por separación en el perro es un trastorno de la conducta que se manifiesta como un terrible miedo a quedarse solo. Y esto ocurre incluso en las salidas de corta duración, no sólo en los días que más horas está ausente su cuidador. Lamentablemente es un problema bastante frecuente entre los canes actuales que pasan un buen número de horas sin el miembro principal de la manada. Por suerte, es también una de las cuestiones relativas al perro que mejor se resuelve si la modificación de la conducta se hace de la forma correcta.

Nos hacemos una pregunta obligada: ¿es lo mismo ansiedad por separación que dependencia emocional? No, no lo es. Si bien la ansiedad por separación es el miedo que experimenta el animal al quedarse solo, la dependencia emocional es la necesidad de la presencia continuada del cuidador para poder ser feliz. “Obviamente, un perro dependiente tiene más probabilidad de sufrir ansiedad por separación, pero si hacemos un buen trabajo de prevención y le acostumbramos progresivamente a estar solo tiempos más largos, no sufrirá este grave problema de gran prevalencia actual. Hay muchos perros con cierto nivel de dependencia a sus familias que están tranquilos en casa aunque estén solos”, explica Noel Espinosa, adiestrador y educador canino de 3ª generación, y director técnico de Eurekan.

Para poder hablar de ansiedad por separación Noel nos advierte de que ese miedo debe manifestarse a través de uno o varios de los siguientes síntomas: no comer, no jugar, no beber, lloros y ladridos continuados, destrozos en los puntos de salida del domicilio o evacuación de orines y heces en el interior del domicilio. Estas señales “se deben producir siempre que se queda solo para poder diagnosticar ansiedad por separación”.

Un perro sufre estos niveles de estrés cuando se queda solo en casa porque no se le ha acostumbrado progresivamente a estar solo y, además, no se ha consolidado su independencia durante la etapa de cachorro. “Supongo que piensan (ojalá les pudiéramos preguntar) que no saben si volveremos en algún momento de su vida y entran en pánico”, opina el adiestrador de Eurekan.

¿Cómo podemos poner fin a esta situación? El tratamiento para solucionar la ansiedad por separación en el perro consiste en una modificación de conducta que disminuya el apego del perro a su cuidador: enseñarle poco a poco a quedarse solo, que no pueda anticipar si el cuidador va a salir, o ayudarle a relajarse. A veces, en función de la gravedad, se acompaña de un tratamiento farmacológico. Para solucionar el problema, lo recomendable es contactar con un experto en educación canina.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
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