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Mascotas
El celo en perras y gatas
El celo es una fase del ciclo sexual de las hembras que indica que están listas para la función reproductiva. Te explicamos cómo reconocer si tu perra o gata está en celo, y las ventajas e inconvenientes de castrarla.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

El celo en perras y gatas: síntomas y duración

El celo es un periodo del ciclo sexual de la hembra que abarca las fases conocidas como proestro y estro, durante el cual la hembra se prepara para la cópula con el macho y una posible futura gestación.

En la fase de proestro, la hormona foliculoestimulante (FSH) provoca el crecimiento de los folículos ováricos, que secretan estrógenos, responsables de los síntomas del celo. Suele durar una media de 9 días en las perras y 1-2 días en las gatas. En la perra, la vulva incrementa su tamaño y se aprecia una secreción sanguinolenta. Es posible que observemos que orina más frecuentemente y en pequeñas cantidades. Por el contrario, en las gatas no se observa ningún tipo de secreción, por lo que esta fase puede pasar desapercibida, distinguiéndose únicamente por los cambios de comportamiento consistentes en el maullido frecuente y el roce del cuerpo con muebles u otros objetos. Aunque en este momento las hembras atraen al macho, aún no permiten la monta o cópula, mostrándose incluso algo agresivas con ellos u otras hembras.

Durante la fase siguiente, el estro, se produce una secreción de hormona luteinizante (LH) que desencadena la liberación de los óvulos (ovulación), que pueden ser fecundados por el macho. En las perras, el mecanismo de ovulación es espontáneo, mientras que la mayoría de las gatas necesitan el estímulo del macho durante la cópula para desencadenar la liberación de LH y ovular. No obstante, las gatas mostrarán signos de celo aunque no ovulen.

El estro se caracteriza por la desaparición de las secreciones vulvares en la perra y el incremento de los maullidos y los frotamientos de la espalda por el suelo en las gatas. En este momento ya aceptan al macho, adoptando posturas características, levantando el dorso, fijando las patas traseras, y apartando la cola y mostrando los genitales para permitir la cópula. Esta fase dura una media de 9 días en las perras y de 6 en las gatas.

Actualizado: 29 de Febrero de 2016

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