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Mascotas
El celo en perras y gatas
El celo es una fase del ciclo sexual de las hembras que indica que están listas para la función reproductiva. Te explicamos cómo reconocer si tu perra o gata está en celo, y las ventajas e inconvenientes de castrarla.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

El ciclo sexual en perras y gatas

El ciclo sexual de una hembra comprende una serie de fases que se repiten a lo largo del tiempo de una forma más o menos predecible y está regulado por la secreción de hormonas desde el cerebro y los órganos sexuales.

Consta de cuatro fases diferentes:

  • Proestro: los folículos ováricos crecen gracias a la hormona foliculoestimulante (FSH) y secretan estrógenos, responsables de los signos del celo.
  • Estro: gracias a la hormona luteinizante (LH) se produce la ovulación, es decir, los folículos ya maduros liberan óvulos que pueden ser fecundados por los espermatozoides del macho, y la hembra puede quedar gestante.
  • Diestro: durante esta fase los folículos se convierten en cuerpos lúteos que secretan progesterona, hormona responsable del mantenimiento de la gestación.
  • Anestro: el endometrio, la capa interna del útero, se renueva para estar lista ante un nuevo ciclo y posible gestación.

Las fases de proestro y estro juntas se conocen con el nombre de celo. Las perras suelen alcanzar la pubertad con la aparición del primer celo hacia los 9 meses, con un intervalo entre los 6 meses y los 2 años de edad. Las razas pequeñas suelen ser más precoces.

Por su parte, las gatas alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 9 meses de edad, retrasándose en algunos casos hasta el año de vida.

Nuestras mascotas son fértiles durante toda su vida, no padecen una menopausia como tal, aunque el número de ciclos y, por tanto, su capacidad reproductiva, disminuye a partir de los 8 años.

La frecuencia de aparición del celo es completamente distinta en cada especie. Las perras tienen dos celos al año, aproximadamente cada 6 meses, aunque en realidad muy pocas son completamente regulares, y el periodo entre celos puede variar de 4 a 12 meses, sin ser esto indicativo de ninguna enfermedad. La aparición del celo en las gatas está influenciada por el número de horas de luz diarias (fotoperiodo), dejando de ciclar en los meses invernales, si bien las gatas que se mantienen con luz artificial a menudo lo hacen durante todo el año, encadenando varios celos seguidos cada 2-3 semanas durante varios meses.

Actualizado: 19 de Febrero de 2016

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