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Mascotas
Trastornos de alimentación en el perro
Los trastornos alimenticios en los perros, desde comer cosas inadecuadas a beber en exceso, pueden indicar un problema orgánico o de conducta que se debe consultar al veterinario cuanto antes.
Escrito por Elena Romero García, Veterinaria especialista en medicina de pequeños animales

Mi perro no come (anorexia), o come mucho (polifagia)

Mi perro no come (anorexia), o come mucho (polifagia)

Muchas enfermedades en el perro provocan anorexia, como las alteraciones gastroentéricas, o los procesos infecciosos o febriles.

Otros trastornos alimentarios que pueden aparecer en la vida de tu perro son la anorexia (el perro deja de comer), o todo lo contrario, la polifagia (comen en exceso).

La anorexia es la disminución o ausencia de apetito en los perros, y puede ser un síntoma de enfermedad sistémica o de alteración comportamental.

Muchas enfermedades en el perro cursan con fases de anorexia, como por ejemplo las alteraciones gastroentéricas, los procesos infecciosos, o los cuadros febriles. En estos casos, la anorexia es un síntoma más de la enfermedad en curso, y es necesario el tratamiento de la causa primaria para que el animal recupere un consumo normal de alimento.

En el caso de la anorexia emocional canina se han descrito también varias causas, como la aversión condicionada al alimento, en la que los perros asocian la comida con algo que les causa malestar, la anorexia como forma de demandar atención al propietario, o por problemas de estrés. En estos últimos casos se debe hacer un estudio detallado de la situación e instaurar un protocolo de modificación de la conducta por parte de un profesional etólogo.

Mi perro come mucho (polifagia)

Mi perro come mucho (polifagia)

Lo polifagia se define como la ingestión de una cantidad de alimento superior a lo normal en un perro de ese tamaño, raza y edad. Las causas de la polifagia pueden ser fisiológicas, farmacológicas, o patológicas.

La polifagia que se da de forma fisiológica es una adaptación del animal a una situación que aumenta sus necesidades energéticas, como por ejemplo las bajas temperaturas, o el aumento del ejercicio físico. Un animal que vive en un ambiente frío aumentará su consumo de comida para acumular mayor cantidad de grasa aislante, al igual que un perro deportista o de alto rendimiento lo hará para reponer energía. Este tipo de polifagia no suele ir acompañada de aumento de peso.

La polifagia farmacológica es la que se produce como efecto secundario a algunas medicaciones, como a los antiepilépticos o los corticoides, que aumentan de forma secundaria las ganas de comer. En este caso sí se da un aumento de peso del animal, y tanto el aumento de consumo de comida, como de peso, se considera una consecuencia del tratamiento; aun así, se recomienda instaurar un control de la dieta y del peso para evitar la obesidad.

La polifagia patológica es un síntoma que se da como consecuencia de algunas enfermedades, como la diabetes, alteraciones hormonales del páncreas, tiroides y glándulas adrenales, o problemas gastrointestinales que disminuyen la digestión y absorción del tracto gastrointestinal. En estos casos, el aumento del consumo de alimento puede venir acompañado de incremento o disminución del peso. Un correcto diagnóstico y una terapia adecuada controlarán la enfermedad y, por tanto, la polifagia.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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