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Mascotas
Obesidad felina
La obesidad felina es una enfermedad crónica que predispone a tu gato a sufrir otras enfermedades y reduce su calidad y esperanza de vida. Una dieta equilibrada y ejercicio físico diario, claves para prevenirla.
Escrito por Elena Romero García, Veterinaria especialista en medicina de pequeños animales

Prevención y tratamiento de la obesidad en los gatos

Prevención y tratamiento de la obesidad en los gatos

Se recomienda alimentar a los gatos exclusivamente con piensos comerciales adecuados a su edad.

Para prevenir la aparición de sobrepeso u obesidad en el gato hay que manejar la ingesta calórica y el gasto energético, buscando un equilibrio que puede variar a lo largo de la vida del animal, que se verá influenciado sobre todo por la edad y su estado de salud.

Se recomienda alimentarlos exclusivamente con piensos comerciales adecuados a su edad. Durante el crecimiento se debe ofrecer un pienso de cachorro y, una vez alcanzado el peso adulto, pasar a un pienso de mantenimiento. Si se realiza la esterilización se puede cambiar a pienso especial para gatos esterilizados, que tienen un menor aporte de grasa.

La actividad física es el otro pilar, junto con la alimentación, para el mantenimiento del peso ideal. En los gatos que viven en el exterior, o que tengan acceso a él a lo largo del dia, la caza les mantendrá activos y en forma. En el caso de los gatos indoor los juegos que simulan la caza, como atrapar juguetes o pelotas, serán necesarios a diario.

Tratamiento de la obesidad en los gatos

El tratamiento de la obesidad en los gatos no es sencillo, porque necesita de una colaboración constante del propietario, que comienza por la aceptación de que ese ‘ligero sobrepeso en su mascota’ es realmente una enfermedad. Una vez asimilada la situación se debe controlar la ingesta, el tipo de alimentación, y la actividad física del animal.

Lo recomendable es que sea un veterinario el que establezca un plan de adelgazamiento para el gato basado es su condición corporal base y su peso objetivo. Para ello, el veterinario valorará el tipo de alimento que toma y en qué cantidad lo hace, y la forma de ofrecérselo, en tomas o ad libitum. Además, tendrá que tener en cuenta otros factores como los horarios de los integrantes de la familia, quién da de comer al gato, si tiene acceso a la comida de otros animales, si tiene posibilidad de cazar en el exterior, o si se le ofrece comida casera o gominolas.

El cálculo de una asignación calórica diaria, basada en la condición corporal de partida del gato, permitirá al veterinario elegir el alimento adecuado y su ración para conseguir el peso objetivo.

A parte de la dieta, es necesario crear un ambiente estable para el gato, que favorezca la adaptación a los cambios alimentarios, ya que muchos de ellos deben modificar muchos hábitos poco saludables. También se debe promover el ejercicio físico, sobre todo en los gatos que no salen al exterior, aumentando su actividad con juegos que les estimulen a correr o saltar, como los plumeros o los punteros laser.

Dieta adecuada para el control de la obesidad felina

Las dietas idóneas para la pérdida de peso son las que proporcionan un aporte reducido de energía, pero un aumento de proteína y un efecto saciante.

Para reducir el aporte energético lo que hacen es disminuir la cantidad de grasas en su composición. Para evitar la pérdida de la musculatura durante la terapia de adelgazamiento, aumentan la cantidad de proteína. Y el efecto de llenado del estomago lo consiguen gracias a la incorporación de varios tipos de fibras que absorben agua, o retrasan el vaciado gástrico. Este efecto saciante facilita la adaptación del gato a la nueva dieta hipocalórica, porque no pasa hambre, lo que evita que robe comida o se muestre insistente pidiendo comida a su propietario.

Estas características las cumplen las dietas comerciales formuladas específicamente para el control de la obesidad, y existen varias marcas disponibles en el mercado. Suelen tener croquetas de más tamaño pero menor densidad, que crean raciones más voluminosas que obligan al gato a masticar más tiempo y llenar el estomago. 

Actualizado: 29 de Julio de 2016

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