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Mente y emociones
Adicción a la cocaína
La cocaína es una droga con efectos muy perjudiciales sobre la salud física y mental y una gran capacidad de provocar adicción en los consumidores. Conoce las terapias psicológicas que ayudan a desengancharse.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Tratamiento psicológico de la adicción a la cocaína

Como cualquier tratamiento de desintoxicación de drogas, la adicción a la cocaína debe ser manejada por un especialista que supervise el proceso y, sobre todo, ayude a prevenir una posible recaída, algo muy frecuente en el caso de esta sustancia, que aporta dopamina al cerebro, y cuya fase de abstinencia es especialmente difícil y va acompañada de experiencias propias de la fase eufórica de temblores, irritabilidad, estados ansiosos, y de los efectos de la droga en la fase depresiva posterior, con somnolencia, decaimiento y agotamiento.

El tratamiento se debe de realizar en centros especializados y, en ocasiones, requiere del internamiento del paciente con el objetivo de cambiar su ambiente, reeducar sus hábitos de vida, y ayudarle a que recupere la escala de valores que ha ido perdiendo con la dependencia.

Los efectos de la abstinencia física son pasajeros, pero no así la abstinencia psicológica, responsable del gran índice de recaídas, debido a la cantidad de creencias falsas y auto-mentiras que se ha ido contando y creyendo la persona durante todo el proceso de la adicción: 'no me imagino una noche de juerga sin cocaína',  'la necesito para estar al mil por mil', 'esto lo puedo dejar cuando quiera'.

La terapia psicológica va a estar orientada en primer lugar a que la persona consiga dejar la adicción, y para ello se emplean técnicas como:

  • Técnicas conductuales dirigidas a la deshabituación y a romper los lazos con los lugares y personas que le han suscitado y acompañado en el consumo de la cocaína, con el fin de prevenir futuras recaídas.
  • Técnicas de reestructuración cognitiva, a través de las cuales se enseña a la persona a darse cuenta de los pensamientos e ideas incorrectas del tipo 'necesito la droga para sentirme bien' o 'no puedo vivir sin la droga', para una vez identificado cambiar este modo de pensar por pensamientos positivos y correctos como 'puedo vivir y disfrutar sin consumir droga' o 'yo soy el que decido sobre mi vida'.
  • Técnicas de control de la frustración, ya que es precisamente la inmediatez del falso placer de la cocaína lo que la ha convertido en tan adictiva, es por ello que la persona debe de aprender a esperar, a esforzarse por conseguir las metas, y en ocasiones a no lograrlo, tal y como sucede en la vida cotidiana con aquello que queremos.
  • Técnicas de relajación, debido a los altos niveles de ansiedad que experimentan estas personas, y que va a reflejarse tanto en su forma de pensar como de comportarse con los demás, por lo que requiere de una reeducación para que sea congruente con la situación.
  • Técnicas de Inteligencia Emocional, potque la persona ha experimentado muchos cambios emocionales asociados al consumo de cocaína y suele tener la creencia de que su cuerpo es un descontrol, por lo que es preciso enseñarle a detectar cuándo se producen alteraciones emocionales y cómo compensarlas para adecuarlas a cada momento.     

Estas terapias van a conllevar, tanto sesiones de entrenamiento individual, como terapia de grupo y, cuando así lo considere el psicólogo, incluso terapia familiar, todo ello con el objetivo de que la persona comprenda y aprenda a vivir sin las drogas.

Segunda fase del tratamiento psicológico de la adicción a la cocaína

En una segunda fase del tratamiento psicológico se emplean técnicas orientadas a la inserción de la persona a la vida cotidiana, dejando atrás la adicción y todas las consecuencias negativas que la dependencia de la droga ha acarreado en su vida, para lo cual se emplean técnicas como:

  • Técnicas de autoestima, ya que la persona una vez desintoxicada se da cuenta de todo el dolor que ha provocado en los demás y se siente mal por ello; además, cuando quedan secuelas externas de su adicción, baja su autoimagen, por lo que hay que trabajar para equilibrarlo y que la persona tenga herramientas para afrontar el día a día.
  • Técnicas de reinserción, sobre todo en los casos crónicos, donde la persona ha pasado tanto tiempo con su adicción que ha perdido su trabajo y se ha desactualizado, por lo que hay que ayudarle a poder recuperar su estatus laboral sin que eso le ponga en riesgo de volver a recaer en el consumo.

Se trata de una recuperación lenta, que puede extenderse hasta un año después de haber tomado la decisión de dejar la adicción a la cocaína. Además, esta terapia psicológica va a ir acompañada de la intervención de otros profesionales como un orientador laboral, que complementen la labor de conseguir la reinserción de la persona que ha dejado su adicción atrás. Durante todo este proceso la pareja y la familia van a jugar un papel destacado como apoyo a la terapia, ya que sin ello la persona que se desintoxica probablemente perderá el sentido de su esfuerzo y recaerá en el consumo.

Una dificultad añadida es cuando la persona adicta además ha estado consumiendo otro tipo de sustancias tóxicas o alcohol, ya que esto hará que tenga que pasar la abstinencia a estas sustancias a la vez que lo hace de la cocaína, lo que va a empeorar el pronóstico del tratamiento. En ocasiones, y una vez superado la adicción, las personas necesitan someterse a cirugía para solventar los problemas asociados al consumo habitual de la cocaína, en los casos en que las consecuencias físicas sean reversibles.

A pesar de las dificultades que se pueden encontrar, el mensaje positivo que deben conocer tanto la persona adicta a la cocaína como sus familiares es que con el tratamiento adecuado se sale de las drogas y se puede llegar a superar esta situación de dependencia.

Actualizado: 8 de Marzo de 2016

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