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Mente y emociones
Ludopatía, perderlo todo por el juego
Cuando la obsesión por los juegos de azar interfiere constantemente en la vida cotidiana sin poder evitarlo, a pesar de ser consciente de sus nefastas consecuencias, es hora de poner freno a la ludopatía. Te contamos cómo.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Cómo saber si se es ludópata

Según la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR) para diagnosticar ludopatía el paciente debe manifestar al menos cuatro de los siguientes síntomas:

  • Frecuente y creciente preocupación por el juego o por conseguir dinero a partir del mismo, con tendencia a repetir experiencias lúdicas previas o planear otras nuevas.
  • Aumenta cada vez la cantidad de dinero apostado o el tiempo dedicado al juego.
  • Siente una necesidad cada vez mayor de gastar dinero en el juego o la frecuencia de las apuestas.
  • Malestar (ansiedad, intranquilidad, irritabilidad) cuando no puede jugar, reduce el tiempo invertido en el juego o éste finaliza.
  • Pérdidas económicas continuas debidas al juego que intenta recuperar jugando de nuevo.
  • Esfuerzos repetidos sin éxito para dejar o reducir el juego.
  • Aumento de la conducta de juego cuando le acontecen circunstancias adversas a nivel psicológico (tristeza, ansiedad…) o sociales (discusiones, etcétera).
  • Repercusión en factores familiares, sociales u ocupacionales debido al juego.
  • Incapacidad de dejar el juego a pesar de no poder hacer frente a las deudas contraídas por el mismo o a pesar de los problemas sociolaborales que pueden haber sido causados por el juego.

Actualizado: 19 de Febrero de 2016

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