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Mente y emociones
Adicción a las compras
Cuando comprar deja de ser una actividad lúdica o para cubrir una carencia, y pasa a convertirse en una necesidad en sí misma, de comprar por comprar, puede que estemos ante un caso de adicción a las compras.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Síntomas de la adicción a las compras

La adicción a las compras o síndrome de compra compulsiva no se distingue externamente en nada de la compra normal que realizamos cualquiera de nosotros; la diferencia fundamental está en el interior, donde la persona afectada va a mostrar los siguientes síntomas o manifestaciones:

  • Niveles elevados de ansiedad en centros comerciales y otros lugares de compras.
  • Intrusión de pensamientos que incitan a la persona a comprar.
  • Aparición de deseos de resistirse, con imposibilidad de contener su impulso de realizar compras.
  • Una vez realizada la compra, liberación de la tensión y satisfacción.
  • Pasados unos momentos surgen sentimientos de culpa y remordimiento.

Estos impulsos se presentan en el adicto a las compras unas tres o cuatro veces por semana, aunque depende mucho de la disponibilidad de la tentación, y del estado de ánimo de la persona, ya que están muy relacionados con él, dándose sobre todo cuando se encuentra enfadada o frustrada, para levantarse el ánimo e incluso en estados de felicidad, como forma de celebrarlo.

Por otro lado, suele mostrar una distorsionada imagen corporal, con presencia de trastornos de la alimentación.

A diferencia de lo que se pudiese esperar de una persona que adquiere un nuevo producto, estas personas no disfrutan de aquello que han comprado, que normalmente está asociado a mejorar la visibilidad y la apariencia física, debido a los sentimientos de culpabilidad que les surgen con posterioridad, de hecho es frecuente que devuelvan lo adquirido en la tienda, que se lo regalen a alguna amiga o que lo acumulen prácticamente sin usarlo.

Si eres incapaz de pasar por delante de una tienda sin entrar a mirar si han puesto la nueva temporada, o si han rebajado algo que con anterioridad habías visto que te gustaba, y ya que estás dentro aprovechas para comprar algún artículo, aunque sea un solo detalle que piensas que te vendrá bien, y eso lo haces una y otra vez a lo largo de la semana, puede que estés presentando los primeros síntomas de una compradora compulsiva.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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