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Mente y emociones
Ludopatía, perderlo todo por el juego
Cuando la obsesión por los juegos de azar interfiere constantemente en la vida cotidiana sin poder evitarlo, a pesar de ser consciente de sus nefastas consecuencias, es hora de poner freno a la ludopatía. Te contamos cómo.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Tratamiento de la ludopatía

El primer paso es aceptar y reconocer el problema de la ludopatía. Este paso es indispensable para poder comenzar a intervenir sobre el mismo. Sin embargo es frecuente que el paciente niegue que tiene un problema o que necesite tratamiento. Por ello, muchos ludópatas comienzan el tratamiento presionados por su entorno social.

El tipo de terapia más eficaz es la terapia cognitivo-conductual. Desde esta terapia, una vez que se conoce cómo ha sido el proceso que ha dado lugar a tu problema y qué lo mantiene, se diseña un tratamiento dirigido a enseñarte técnicas para que reduzcas tu hábito de jugar hasta eliminarlo. El primer paso de la terapia es reducir los síntomas y el impulso relacionado con el juego. La psico-educación, las técnicas de relajación, etcétera, son algunas de las estrategias que se emplean habitualmente para conseguir dicho objetivo.

A lo largo de la terapia se trabajarán técnicas cognitivas (por ejemplo identificar distorsiones de pensamiento, control del autodiálogo, estrategias para solucionar problemas…) y conductuales. Dentro de estas últimas se incluye la exposición programada en la que terapeuta y paciente elaboran conjuntamente una jerarquía de situaciones a las que al paciente le cuesta controlar el impulso de jugar. La terapia se completa con técnicas de prevención de recaídas y de mantenimiento del éxito terapéutico en dónde se explica al paciente qué hacer ante las posibles dificultades para mantener su “abstinencia” al juego haciéndole ver la diferencia entre sufrir una caída y una recaída.

En algunos casos, este tipo de terapia puede completarse (pero nunca sustituirse) con grupos de apoyo donde personas que padecen el mismo tipo de problema comparten experiencias y un terapeuta les enseña recursos para controlarlo como técnicas de relajación, generación de conductas alternativas al juego, biblioterapia y otras similares.

Actualizado: 28 de Abril de 2017

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