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Mente y emociones
Aprende a decir no
Saber decir que no y establecer tus propios límites no es sencillo pero, aunque te cause ansiedad o malestar, debes aprender a hacerlo si quieres mejorar tus relaciones personales y sentirte bien contigo mismo.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Cómo aprender a decir no

Te damos algunos consejos para que aprendas a decir que no y seas capaz de negarte a hacer todo aquello que no deseas:

  • Pierde el miedo a lo que los demás puedan pensar: dentro de unos límites razonables, tú eres la primera persona que debe estar satisfecha con su conducta.
  • Acepta la ansiedad como parte del proceso. Es normal que te pongas nervioso o te sientas incómodo a la hora de decir que no, pero no sucumbas a este malestar diciendo que sí y tratando de quitarte el problema de encima cuánto antes, porque así solo conseguirás diferir una situación indeseada, pero no resolverla.
  • En relación a lo anterior, recuerda las consecuencias negativas que te puede acarrear aceptar, y que seguramente no se verán compensadas por el alivio emocional momentáneo que experimentarás si aceptas. 
  • Colócate frente a un espejo y entrena un estilo de comunicación asertivo; piensa en situaciones cotidianas en las que tengas que decir que no, y observa mentalmente tu comunicación no verbal, escuchando también tu lenguaje verbal. ¿Suena convincente?
  • Haz una jerarquía de esas situaciones, y clasifícalas para analizar desde aquellas en las que más difícil te resulta negarte a lo que te piden, hasta aquellas en las que te cuesta menos decir que no, y comienza desde hoy mismo a dejar claro a los demás todo lo que no deseas hacer.
  • Di que no sin dar demasiadas explicaciones; así ofrecerás menos argumentos a aquellos que te quieran convencer de lo contrario. 
  • Interioriza esta idea: “es posible que no hagas ni seas aquello que deseas, pero siempre tienes la opción de no hacer ni ser aquello que no quieres”, y ponla en práctica cada vez que te enfrentes a una situación en la que no desees hacer lo que te proponen.

Cómo decir no: te ponemos un ejemplo

Imaginemos el caso de dos enfermeras compañeras de trabajo. Una de ellas está cansada de que habitualmente la otra le esté pidiendo que le cubra las guardias, a lo que siempre accede para complacerla y evitarse problemas con ella. Sin embargo, decide no continuar haciéndolo más. ¿Cómo debe actuar? Debe decir que no desde un primer momento sin temer lo que su compañera piense de ella. Si una persona te aprecia de verdad, no va a dejar de hacerlo porque un día le digas que no puedes cubrir su guardia.

Es importante no dar demasiadas explicaciones pues, de lo contrario, la otra persona puede dar la “vuelta a la tortilla” y hacerte ver que ella tiene motivos más importantes por los que te solicita el cambio. Para evitarlo, existe una técnica denominada disco rayado que consiste en repetir una y otra vez tu opinión sin añadir más información. Por ejemplo: “lo siento, pero hoy no puedo hacerte la guardia…, sí, entiendo, pero hoy no puedo…, lo sé, lo siento de veras, pero hoy es imposible…”.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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