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Mente y emociones
Timidez, cómo vencerla
¿Intentas pasar desapercibido o no hacerte notar? ¿Te cuesta expresar tus opiniones o tienes un estilo de comunicación pasivo a la hora de relacionarte con otras personas? Te ayudamos a quitarte la máscara de la timidez.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Consecuencias de la timidez y terapia para superarla

Consecuencias de la timidez

La timidez tiene más inconvenientes que ventajas. Entre los problemas y consecuencias que puede causar ser tímido destacan:

  • Excesiva necesidad de aprobación: necesitan ser aprobados por todos aquellos que le rodean para sentirse a gusto.
  • Dependencia emocional de aquellas personas con las que se sienten bien.
  • Mala tolerancia a las críticas. Son muy susceptibles a las mismas, por lo que difícilmente la crítica les ayuda a crecer.
  • Tendencia a la soledad; se sienten solos y en algunos casos realmente lo están.
  • Baja autoestima: sienten que nadie les escucha.
  • Estrecha relación con emociones negativas como la tristeza- depresión, ansiedad, vergüenza, culpa, etcétera.
  • Tienen dificultad para encontrar pareja, ya que se encuentran incómodas en situaciones íntimas con personas que les resultan atractivas.

Cómo superar la timidez

En los casos en los que la timidez tenga importantes consecuencias negativas e interfiera excesivamente en la vida de la persona afectada, puede ser necesario contar con ayuda especializada. La terapia psicológica orientada a superar la timidez comienza con una evaluación previa del sujeto, que tiene por objeto determinar cuáles son las posibles causas de su timidez.

Posteriormente, se analizarán las variables que mantienen a esa persona en la situación en que se encuentra, y en qué contextos concretos su timidez se torna especialmente complicada o le impide desenvolverse con normalidad.

El tratamiento de la timidez consistirá en entrenar al paciente en la adquisición de estrategias específicas que le permitan hacer frente a dichas situaciones, y le facilitarán el autocontrol del malestar emocional que sufre, a través de técnicas cognitivas como la detección de ideas irracionales, o de técnicas de exposición como el entrenamiento de habilidades sociales.

Frecuentemente el tratamiento se completa con técnicas de relajación para ayudar al paciente a controlar la activación que puede producir la timidez en algunas ocasiones controlando así algunas de sus manifestaciones, como el rubor, cuando esto sea posible.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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