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Mente y emociones
Síndrome del salvador
Si siempre asumes e intentas resolver los problemas de otra persona –tu pareja, un hijo, un hermano…– sufres el síndrome del salvador, una manera insana de relacionarse con los demás. Aprende a corregirlo.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Perfil de una persona con síndrome del salvador y del salvado

Las personas con síndrome del salvador, cuya forma de vivir consiste en ir asumiendo y solucionando los problemas de otro, necesitan sentirse imprescindibles para dar sentido a su existencia y, cuando esto no es posible, se sienten frustradas, poco valoradas, e incluso perdidas. Pero hay que tener en cuenta que para que exista un salvador, también debe haber alguien que desee ser salvado, o rescatado, por lo que se produce una compenetración perfecta entre quien padece el síndrome y quien acepta su protección. Por eso, es interesante entender las características de ambos.

Perfil del salvador

En lo que respecta al perfil del salvador, éste suele ser una persona con rasgos controladores, que por lo general no confía en la capacidad del otro para resolver sus problemas, motivo por el cuál prefiere hacerse cargo de ellos. En muchos casos, detrás de su instinto de protección se esconde una necesidad de control, pues mientras el otro tenga la necesidad de su protección, le podrá controlar, y no correrá el riesgo de ser abandonado. Este tipo de personas frecuentemente tienen miedo a enfrentarse a sus propios conflictos y defectos o carencias, motivo por el cuál prefieren asumir los del otro, y se sienten profundamente egoístas cuando, pudiendo hacer algo por éste, no lo hacen.

Perfil del salvado

El perfil del salvado suele caracterizarse por una personalidad dependiente, con poca seguridad en sí mismo y baja autoestima, y al que le cuesta salir de su zona de confort. Suelen ser personas que atribuyen lo que les sucede a factores externos que no dependen de ellos, y a la conducta de los demás; es decir, que piensan que no está en su mano cambiar su situación, y suelen vivir de acuerdo a una idea irracional que dirige su vida, y que se resume en “necesito tener a mi lado a personas que considere más fuertes que yo”. Es por ello que necesitan al salvador (o él se encarga de que crean necesitarlo).

Actualizado: 21 de Junio de 2017

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