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Mente y emociones
Técnicas para potenciar la autoestima infantil
La autoestima es una necesidad emocional, que en el caso de los niños depende también de su entorno familiar y académico. Por ello, padres y maestros pueden ayudar a potenciarla. Te explicamos cómo.
Escrito por Maite Nicuesa Guelbenzu, Doctora en Filosofía y experta en coaching

Consejos para que los profesores potencien la autoestima del alumno

La autoestima de un niño implica el bienestar del pequeño en casa, pero también en el colegio. Por ello, los profesores tienen que entender que su profesión no termina en el ejercicio de dar unos contenidos teóricos: están tratando con personas, por ello, tienen que educar en base a la individualidad que muestra que cada niño es diferente y tiene unas necesidades concretas. Estas son algunas pautas para potenciar la autoestima de sus alumnos:

  • En primer lugar, cada niño tiene un talento. Algunos destacan en pintura, otros en matemáticas y algunos en literatura. ¿Qué hacer en ese caso? Potenciar al niño en esa rama en la que destaca. Si un niño escribe bien, es bueno motivarle para que redacte redacciones que luego puede leer en clase delante de otros compañeros, o por ejemplo también es positivo informarle sobre concursos de literatura infantil a los que puede presentarse.
  • Los niños tienen una visión de los problemas en forma de túnel. No ven más de una alternativa. Por ello, como adultos, es positivo buscar soluciones a algunas de las dificultades académicas que tiene el niño. Por ejemplo, el tutor puede informar a los padres de la necesidad de contratar a un profesor particular que ayude al niño unas horas a la semana.
  • Un profesor nunca debe dejar que otros compañeros de clase ridiculicen al niño. Uno de los grandes problemas de la sociedad actual es el acoso escolar. Problema ante el que los profesores deben implicarse en primera persona para pensar en posibles soluciones para proteger a la víctima.
  • Los profesores deben educar en el sentido positivo de la curiosidad, es decir, deben motivarles para que siempre hagan preguntas de todo aquello que no tengan claro. Muchas veces, un alumno no pregunta por miedo al ridículo. Por ello, siempre que un alumno levante la mano para preguntar, el profesor debe felicitarle por haber hecho una pregunta interesante y dar una explicación que, además, servirá de ayuda para todo un grupo.
  • A nivel educativo, las actividades extraescolares que se realizan en el tiempo libre también tienen un sentido más lúdico. Permiten que el niño aprenda disfrutando. Por ello, puede matricularse en el conservatorio o hacer algún deporte, para poder conocer también amigos en un contexto distinto.
  • Un alumno es un todo integral, como persona, no puede reducirse a su rendimiento académico. Precisamente, porque dicho rendimiento también se ve afectado por la situación personal y el estado de ánimo. Si un niño está haciendo el duelo por la muerte de su padre, es positivo entender que dicho proceso se va a notar en los estudios. Un profesor no sólo tiene que dar valor a la nota del examen, sino también valorar el trabajo diario en clase y la realización de los deberes en casa. De esta forma, el niño se siente bien consigo mismo cuando se esfuerza cada día y no pone todo su valor únicamente en el resultado del examen.

Actualizado: 31 de Agosto de 2017

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