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Mente y emociones
Terrores nocturnos
A veces nuestros hijos no pueden dormir tranquilos, se mueven en exceso, y llegan a gritar, aquejados de terrores nocturnos. Descubre qué son y cómo se manifiestan, y qué puedes hacer para ayudar a tu pequeño.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Diagnóstico de los terrores nocturnos

Antes de poder establecer un diagnóstico de los terrores nocturnos hay que descartar otros fenómenos con sintomatología parecida como son:

  • Las pesadillas. Aunque su contenido sea similar al de los terrores nocturnos, éstas se producen durante la fase REM o MOR, es decir, la fase de la ensoñación, de la que es fácil despertar al niño, el cual narrará detalladamente su vivencia.
  • Somniloquio, que consiste en emisiones de sonido asociado a ensoñaciones, pero no va acompañado de la activación fisiológica del pequeño.
  • Movimientos rítmico, ya sea de la cabeza o de todo el cuerpo, como si se meciese, acompañado de sonidos guturales; éste se produce normalmente de los seis meses a los dos años.

Cuando los terrores nocturnos se producen en adultos, además hay que explorar y descartar que se deba a la ingesta de sustancias, o debido a alguna de las siguientes patologías:

Una vez descartadas las patologías anteriores, se puede establecer el diagnóstico claro de trastorno del sueño por terror nocturno, sabiendo que éste se puede producir incluso durante el día, por ejemplo durante la siesta.

Actualizado: 5 de Abril de 2017

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