PUBLICIDAD

Mente y emociones
La respuesta sexual
La respuesta sexual nos desvela el ciclo del deseo, la excitación, el orgasmo y la satisfacción, aunque de manera distinta en hombres y mujeres. ¿Qué ocurre en nuestro cuerpo cuándo sentimos placer erótico?
Escrito por Georgina Burgos, Sexóloga, psicóloga y escritora

La respuesta sexual: fase de excitación

En la fase de excitación, nuestra tensión sexual va en aumento, crece alimentada por los estímulos eróticos que nos rodean. Esta excitación sexual creciente se manifiesta en una serie de cambios característicos de nuestra anatomía y nuestra fisiología, y a su vez en un aumento de nuestro deseo. Por supuesto, esta fase puede ser corta o prolongada, todo dependerá de nuestro organismo, nuestros sentimientos y las circunstancias.

A lo largo de esta fase –la segunda dentro de la respuesta sexual–, tanto en hombres como en mujeres, el ritmo cardiaco se acelera, nos sube la presión arterial y nuestra musculatura se va tensando cada vez más.

La excitación en las mujeres

El clítoris se hincha, o lo que es lo mismo, queda en erección, y los labios mayores y menores también se hinchan y su color se hace más intenso, ya que la sangre afluye hacia su interior.

Conforme avanzamos en esta etapa, el glande del clítoris –la parte visible de este órgano del placer– se retrae y queda cubierto por el capuchón. Esto es importante ya que puede suponer que deseemos un cambio en el modo de estimularnos. Además, la vagina se lubrica y se ensancha, el útero experimenta una elevación, y los pezones se endurecen y aumentan de tamaño.

La excitación en los hombres

La vasocongestión de la zona genital masculina provoca la erección del pene, además el escroto se hincha y los testículos se elevan. Algunos hombres, como en el caso de las mujeres, también experimentan un endurecimiento de los pezones y un incremento de su sensibilidad.

Conforme avanzamos en esta fase, y la excitación va en aumento, se intensifica  la dureza del tronco del pene y el glande, y su color se vuelve más violáceo. Todo ello es debido a la afluencia de sangre hacia los cuerpos cavernosos, que son el tejido eréctil del pene. Las glándulas de Cowper o glándulas bulbouretrales segregan  el líquido preseminal para acidificar la uretra y prepararla para el paso del semen durante la fase orgásmica.

Etiquetas: 

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD