PUBLICIDAD

Mente y emociones
Burnout: consumidos por el trabajo
El síndrome de estar quemado (burnout) o del trabajador desgastado hace referencia a aquellas personas que viven una situación de estrés continuado tal en el trabajo que les desmotiva e incapacita laboral y socialmente.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Causas del burnout

El burnout es producto de la interacción entre las características del trabajador (la persona) y de la empresa (la institución), que pueden hacer que nos sintamos quemados en el trabajo. 

En lo que respecta al trabajador son importantes su capacidad de afrontamiento, resistencia y resiliencia ante circunstancias negativas y provocadoras de estrés. Según diferentes autores, cuando mayor desajuste hay entre la persona y el trabajo será mayor la probabilidad de padecer burnout. Dicho desajuste en la persona depende de su motivación, compromiso, interés o competencia para realizar su trabajo. Las personas que tienen un mayor riesgo de padecer burnout suelen tener un perfil personal caracterizado por:

  • Idealismo y optimismo en el trabajo.
  • Les parece importantes las relaciones personales en el trabajo. Se trata de personas idealistas, optimistas y entregadas en exceso al trabajo, no guardando una relación de objetividad entre los recursos personales del trabajador con las demandas del cargo.
  • Suelen tener baja autoestima y piensan que lo que les ocurre no depende de ellos.
  • Baja tolerancia al fracaso y sensibilidad a la crítica.
  • Labilidad emocional (respuestas emocionales desproporcionadas, como lloros o risas exageradas).

Sin embargo, en el ajuste entre el trabajo y el trabajador, la empresa también tiene mucho que decir. Los factores de riesgo para el padecimiento de burnout por parte de la misma tienen que ver con el ambiente organizacional. Aspectos como la sobrecarga de trabajo, no permitir el control de su trabajo al propio trabajador, las ausencias de refuerzo o las recompensas insuficientes, la falta de apoyo o confianza hacia el empleado, la falta de imparcialidad ante los trabajadores (injusticias), los conflictos de rol (pedir al trabajador hacer dos tareas incompatibles), la ambigüedad de rol (no dejar claro a la persona contratada qué se espera de él) o incompatibilidad entre el rol a desempeñar y la ética moral son algunos ejemplos de cómo una mal clima organizacional puede provocar este síndrome de burnout.

Actualizado: 28 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD