PUBLICIDAD

Mente y emociones
El mobbing o acoso laboral
Si te sientes juzgado y minusvalorado en tu trabajo, bien por un superior, o por uno o más compañeros, podrías ser víctima de mobbing o acoso laboral. Te decimos cómo debes actuar para frenar esta situación.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Consejos para prevenir el mobbing o acoso laboral

El mobbing o acoso laboral suele presentarse cuando se produce la incorporación de una nueva persona a la empresa, lo que puede despertar cierta suspicacia de algún compañero o jefe, que puede ver en peligro su puesto al saberse menos cualificado y preparado que el recién llegado. También puede ocurrir que sea el nuevo el que acose a otros, con el objetivo de asegurarse el puesto o de ascender, eliminando de esa forma a sus posibles competidores directos.

Por ello, uno de los consejos para prevenir el mobbing que pueden seguir las empresas, es establecer un programa adecuado de incorporación al puesto de trabajo, que contribuya a valorar las habilidades que aporta el nuevo empleado, y mostrarlas como complementarias a las del grupo de personas en el que se va a integrar, evitando entrar en juicios de valor y que se premie a uno sobre los demás, para fomentar así el trabajo en equipo orientado a alcanzar metas comunes, y reducir la competitividad entre compañeros dentro de la misma organización.

En cuanto un trabajador detecte los primeros síntomas físicos o psicológicos característicos del mobbing, o en el caso de que necesite bajas médicas continuas por este motivo, debe plantearse solicitar la intervención de algún superior, sindicalista o encargado de personal, que medie en la situación y busque una solución antes de que se agrave más. Es importante que tenga en cuenta que no se trata de un problema temporal, sino crónico, y que no se va a resolver si no se toman las medidas apropiadas.

Una buena comunicación con el resto de los compañeros y con los jefes puede evitar la aparición del mobbing, ya que el acosador se verá rápidamente ‘descubierto’ por el resto, y sin el apoyo de los demás se echará para atrás.

Un ambiente de trabajo agradable y sin estrés es el mejor bálsamo para paliar los roces que se producen en el día a día de trabajo, evitando malos entendidos, envidias y comparaciones entre compañeros que ‘enciendan la mecha’ que propicie la aparición del acoso.

Actualizado: 17 de Abril de 2015

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD