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Mente y emociones
El mobbing o acoso laboral
Si te sientes juzgado y minusvalorado en tu trabajo, bien por un superior, o por uno o más compañeros, podrías ser víctima de mobbing o acoso laboral. Te decimos cómo debes actuar para frenar esta situación.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Qué hacer cuando se detecta mobbing o acoso laboral

Normalmente una persona suele darse cuenta de que ha sido víctima de mobbing una vez que ha abandonado la empresa y tomado distancia con respecto a ella, porque este alejamiento le permite ser más objetivo sobre sus verdaderas capacidades y habilidades, sin verse obligado a padecer la incesante burla y desaprobación por parte del acosador. Es por ello que muchas veces no es fácil detectar el acoso, porque se considera algo normal en el contexto de un mundo laboral competitivo y orientado a la consecución de objetivos.

Además, esta actitud de presión por parte de los jefes, o de competitividad por parte de los compañeros, está bien vista como forma de aumentar la productividad, premiando a quien mejor desarrolle su labor, en detrimento del resto, que además de no recibir ningún extra se ven minusvalorados; una situación que puede desencadenar la desconfianza y la envidia entre los compañeros y jefes que se vean ‘superados’ por las capacidades o habilidades de otra persona, que se convierte así en el objetivo del acoso.

La persona que empieza a sufrir los primeros síntomas de mobbing, con comentarios inoportunos e incluso ofensivos en los que se ponga en duda su profesionalidad o se critique algún aspecto de su vida íntima, tiene que tratar de atajarlo comenzando en primer lugar a llevar un registro de estos hechos, e informando posteriormente a su superior jerárquico o al encargado de personal de lo que ocurre para que se tomen las medidas oportunas. Lo que nunca debe hacer es enfrentarse directamente con el acosador, ya que esto le proporcionaría a éste más razones para mantener su actitud o excusas para justificarla.

Si observamos que un compañero está siendo acosado, debemos adoptar una postura de normalidad, en el sentido de no ‘alimentar’ el acoso, ni justificarlo en base a las características personales del trabajador afectado, y debemos además apoyarle para que no se vea aislado del resto, permitiéndole encontrar una ‘válvula de escape’. La decisión de denunciar la situación ante sus superiores, sin embargo, tiene que ser tomada y llevada a cabo por la víctima del acoso.

La gerencia de la empresa, junto con el encargado de personal y los sindicatos, son los únicos que pueden frenar el mobbing, debido a que se produce en el ámbito laboral, aunque sus consecuencias abarcan también al ámbito personal, e incluso repercuten sobre la salud del acosado, por lo que en primer lugar hay que detectar esta situación mediante denuncia o por otros medios, para poder establecer quién o quiénes son los responsables antes de tomar medidas. 

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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