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Mente y emociones
Síndrome del impostor
Un impostor es aquel que finge ser alguien que no es para conseguir un objetivo. Por el contrario, las personas con síndrome del impostor piensan que no merecen el éxito que han alcanzado y se sienten un fraude.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Cómo abordar el síndrome del impostor

Cómo abordar el síndrome del impostor

Aprender a realizar valoraciones adecuadas de la realidad, especialmente de tus éxitos y fracasos, y a reconocer tus puntos fuertes y débiles te ayudará a superar el síndrome del impostor.

Debido a que no podemos cambiar el pasado, será difícil abordar el síndrome del impostor  atendiendo solo a los determinantes ambientales del mismo. Si bien es importante que la persona que lo padece entienda qué acontecimientos vitales e historias de aprendizajes la han podido llevar a sentirse así, lo importante será trabajar con los determinantes actuales del mismo, que son los que mantienen su problema. En este sentido, existen dos grandes bloques de actuación:

  • Control de los pensamientos: es muy importante que aprendas a realizar valoraciones adecuadas de la realidad, y especialmente de tus éxitos y fracasos, pues sólo así podrás adecuar tus expectativas. Una buena estrategia que puedes adoptar es que cada vez que tengas un éxito o un fracaso anotes en una columna si crees que ha dependido o no de ti, si es general (se dará en cualquier contexto), o específico (solo ocurrirá en esa situación concreta), y si es temporal (ha ocurrido sólo esa vez) o permanente (se dará en otras circunstancias). Reflexiona sobre las implicaciones que tienen tus respuestas, y si lo consideras posible o conveniente contrástalas con lo que piensan otras personas que te conocen.
  • Adquisición de habilidades: no todos tenemos que saber de todo ni tener todas y cada una de las competencias adquiridas por otros. Haz un checklist de tus puntos fuertes y débiles, tanto a nivel de formación y competencia profesional como personal (por ejemplo, la dificultad para hacer críticas, defender mis derechos, etcétera). Posteriormente anota al lado la estrategia que te planteas para conseguir mejorar aquellos aspectos de tu personalidad o aptitudes que consideres necesario, ya que esto te ayudará a ganar seguridad en tus propias posibilidades. 

Actualizado: 16 de Septiembre de 2015

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