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Mente y emociones
Miedo a volar
Algunas personas experimentan miedo a volar, acompañado de un intenso malestar, cuando deben viajar en avión. Si este temor interfiere en la vida del afectado hablamos de aerofobia. Te explicamos cómo superarlo.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Síntomas del miedo a volar

Síntomas del miedo a volar

Las personas con aerofobia experimentan elevados niveles de ansiedad cuando deben viajar en avión

El diagnóstico de la fobia a volar se realiza mediante une entrevista clínica por parte de un profesional especializado, que puede complementarse con pruebas psicométricas (test) y otras medidas de autoinforme como los auto registros, donde el paciente anota las sensaciones y pensamientos que experimenta ante un vuelo, indicando su nivel de ansiedad en distintos momentos. A diferencia del miedo a volar, donde la ansiedad que experimenta la persona no interfiere en ningún momento con su vida, en el caso de la aerofobia el paciente presenta los siguientes síntomas:

  • Una elevación importante de los niveles de ansiedad ante la situación de vuelo (antes, durante, o después del mismo) que cursa con un intenso malestar.
  • El paciente soporta el vuelo con unos niveles de ansiedad elevados, o lo evita siempre que puede eligiendo alternativas menos ventajosas para viajar.
  • El malestar causa una interferencia significativa en la vida del sujeto (por ejemplo, empieza a encontrarse mal desde el mismo momento en que sabe que tiene que volar, no hace viajes importantes con tal de no coger un avión, etcétera).
  • La ansiedad experimentada durante el vuelo no se explica mejor por la presencia de otro trastorno, por el consumo de sustancias, o por la presencia de una enfermedad médica.

Es importante diferenciar la fobia a volar con otros cuadros de ansiedad que pueden darse en una circunstancia de vuelo. Este sería el caso de la agorafobia, cuyo diagnóstico diferencial con la fobia a volar es fundamental para llevar a cabo un adecuado tratamiento. En el primer caso, el avión se convierte en una situación agorafóbica como otra cualquiera, en la que la persona siente miedo a sufrir una crisis de ansiedad (o ataque de pánico) y no poder escapar o recibir ayuda. En este caso, el sujeto tiene miedo a las sensaciones que pueda experimentar en el interior del avión y no al avión en sí mismo ni al hecho de tener que realizar un viaje aéreo. Sin embargo, las personas con fobia a volar centran su temor en la posibilidad de que se produzca un accidente y no en sus sensaciones físicas, verbalizando en algunos casos sentir que “sujetan el avión con su mente”. Debido a la alta asociación con los trastornos de ansiedad, como hemos explicado anteriormente, existen casos en los que se pueden padecer ambas patologías al mismo tiempo.

Actualizado: 25 de Febrero de 2016

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