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Mente y emociones
Trastorno explosivo intermitente
Las personas que sufren trastorno explosivo intermitente presentan brotes de ira sin motivo y de forma impredecible, y pueden dañarse a sí mismos o a los demás. Conoce su tratamiento y cómo reducir sus efectos negativos.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Diagnóstico del trastorno explosivo intermitente

Aunque los síntomas puedan ser claros, sobre todo a medida que los niveles de violencia aumentan, para poder establecer adecuadamente el diagnóstico del trastorno explosivo intermitente hay que distinguirlo de otras manifestaciones similares como:

  • La simulación, donde no existe un desencadenante de violencia, sino el deseo de librarse de alguna obligación o de conseguir algo, ya que en el trastorno explosivo intermitente no se busca ningún fin.
  • Las rabietas infantiles, con las que el pequeño trata de conseguir lo que quiere, avergonzando a sus padres ante los demás con comportamientos inadecuados, o negándose a hacer lo que estos le digan; como ocurre con el caso de la simulación, los episodios de violencia en los niños que sufren el trastorno no tienen ninguna finalidad.
  • La violencia por la violencia, donde la destrucción se debe simplemente al placer que le proporciona hacer esto al sujeto, o como medio de conseguir algo intimidando o coartando la libertad de otros; en este caso no existe el arrepentimiento propio del trastorno explosivo intermitente una vez que ha pasado el episodio.
  • La explosión puntual de violencia, sin que haya una repetición en el tiempo, ya que para que se considere un caso de trastorno explosivo intermitente se requiere precisamente la repetición en el tiempo de actos violentos, de ahí lo de intermitente.
  • Las conductas agresivas asociadas a demencias como el alzhéimer, u otras enfermedades neurodegenerativas como el párkinson, en las que pueden aparecer episodios violentos por la frustración que provoca a los pacientes verse incapacitados debido a su enfermedad.
  • El padecimiento de otras psicopatologías puede provocar episodios de violencia, como el trastorno antisocial de la personalidad o el trastorno límite de la personalidad.
  • Las explosiones provocadas por el abuso de sustancias o el empleo de medicamentos que tienen efectos secundarios inadecuados.

Todas estas manifestaciones tienen que ser evaluadas y descartadas por el especialista antes de poder dar un diagnóstico de trastorno explosivo intermitente y, con ello, establecer el tratamiento correspondiente para superarlo.

Actualizado: 17 de Abril de 2015

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