Mononucleosis infecciosa
Escrito por Diana Forero Morantes, bióloga
Es conocida como “la enfermedad del beso” porque se propaga al entrar en contacto con la saliva de los infectados. La mononucleosis es muy frecuente en niños y adolescentes, porque la mayoría de los adultos ya están inmunizados.

Tratamiento de la mononucleosis infecciosa

Al no disponerse de una vacuna, el tratamiento para la mononucleosis infecciosa es solo sintomático, administrando antipiréticos, antiinflamatorios y analgésicos, y recomendando reposo al paciente, que debe permanecer bien hidratado en todo momento. Los antibióticos solo se prescriben para tratar las complicaciones bacterianas.

Los corticoides son un tratamiento eficaz en el caso de que se presenten complicaciones graves, como la amenaza de obstrucción del tracto respiratorio superior, así como para tratar la anemia hemolítica y la trombocitopenia.

Prevención de la mononucleosis infecciosa

Como ya se ha comentado, la mayoría de los adultos son inmunes a la enfermedad, por lo que no resulta necesario aislar al paciente. La infección por el virus de Epstein-Barr (VEB) origina una inmunidad que se mantiene durante toda la vida del paciente, por esto, la mejor forma de prevenir los efectos adversos de la mononucleosis infecciosa es el contacto con el virus durante los primeros años de vida, puesto que la enfermedad es benigna en los niños.

La mononucleosis infecciosa es infrecuente durante el embarazo y no existen pruebas de que la infección primaria por VEB, o la reactivación de una infección latente durante la gestación ejerzan ningún tipo de efecto adverso sobre el feto.

 
Actualizado: 12/01/2012

PUBLICIDAD

Entrevista

Dr. Ramón Cantero

Experto en hemorroides

"Con técnicas como la desarterialización hemorroidal transanal no hay alteración de la continencia y no hay posibilidad de infección. Además, el postoperatorio es más llevadero, ya que la cirugía convencional es bastante dolorosa"

 

80% De los pacientes hipertensos abandona total o parcialmente su tratamiento durante el verano

Relajar el seguimiento del tratamiento, saltarse la dieta o no hacer ejercicio pueden ser hábitos que perjudiquen seriamente la salud del paciente hipertenso.

Fuente: 'Sociedad Española de Hipertensión'

 

PUBLICIDAD