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Un extracto del brócoli puede mejorar el tratamiento de la diabetes

El sulforafano, un compuesto natural que se encuentra en el brócoli ha demostrado que, en grandes cantidades, podría convertirse en una alternativa terapéutica contra la diabetes, sin provocar efectos secundarios.
Un extracto del brócoli puede mejorar el tratamiento de la diabetes

Comprobaron que los roedores toleraban mejor la glucosa cuando ingerían dietas altas en grasa y en fructosa.

22 de Junio de 2017

La diabetes tipo 2 es considerada una epidemia a nivel mundial, pues ya son más de 300 millones de personas las que padecen esta enfermedad. Una realidad preocupante, pero que lo es aún más al saber que el 15% de estos pacientes no pueden beneficiarse de la primera línea de tratamiento (fármaco metformina) debido a que les provoca efectos adversos.

El compuesto del brócoli, el sulforafano, consigue reducir el nivel de glucosa en sangre mediante la supresión de las enzimas hepáticas

En este contexto, no es de extrañar que la comunidad científica se esfuerce por encontrar vías que faciliten el control de la enfermedad. El último hallazgo, realizado por investigadores del centro de Diabetes en la Universidad de Lund (Suecia), y publicado en la revista Science Translational Medicine, ha demostrado que algo tan accesible como el brócoli puede ser una gran ayuda para controlar la glucosa y la diabetes tipo 2 sin provocar efectos secundarios.

La clave está en el sulforafano, es decir, el compuesto natural que se encuentra en el brócoli y en otras verduras como la col o la coliflor. En un experimento realizado con ratones, los especialistas observaron que el sulforafano era capaz de inhibir la producción de glucosa en células cultivadas y, además, comprobaron que los roedores toleraban mejor la glucosa cuando ingerían dietas altas en grasa y en fructosa.

El sulforafano también se probó con pacientes diabéticos

Tras este experimento en ratones, se hizo lo propio con seres humanos. Concretamente, el estudio clínico contó con la participación de un total de 97 personas que sufrían diabetes tipo 2, y que tomaron durante tres meses una dosis diaria de concentrado de sulforafano (equivalente a la que se obtendría comiendo cinco kilos de brócoli al día), o un placebo. Asimismo, todos los participantes siguieron tomando metformina, a excepción de tres personas.

Una vez transcurridos los tres meses, se vio que los pacientes obesos que habían consumido el extracto de brócoli fueron capaces de controlar su enfermedad relativamente bien, y sus niveles de glucosa en ayunas disminuyeron un 10% en comparación con los de los participantes a los que se administró placebo. Además, también se observó que en aquellos pacientes en los que el medicamento convencional no resultaba del todo eficaz, la combinación de este con sulforafano consiguió mejorar sus niveles de azúcar en sangre. En el resto de los casos, el extracto de brócoli no mostró mejoras significativas.

La metformina y el sulforafano tienen diferentes mecanismos de acción, y si bien los dos reducen el nivel de glucosa en sangre, el fármaco lo logra haciendo que las células sean más sensibles a la insulina, mientras que el compuesto del brócoli lo consigue suprimiendo las enzimas hepáticas.

Para Anders Rosengren, uno de los autores de la investigación, el sulforafano podría ser un buen complemento a la metformina y, en los casos de intolerancia al medicamento, podría llegar a convertirse en una alternativa terapéutica eficaz. Pero reconoce que, por el momento, el extracto de brócoli no puede convertirse en un tratamiento, ya que aún falta investigación al respecto. Una investigación que pasará, añade Rosengren, por estudiar los posibles beneficios que este compuesto podría tener también en personas prediabéticas y que, por tanto, aún no se medican con metformina.

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