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La oncología comparada canina, una ayuda contra el cáncer en humanos

Perros y humanos comparten, entre otras enfermedades, los mismos tumores, algo que está siendo aprovechado por la ciencia para desarrollar terapias más efectivas, rápidas y económicas, contra el cáncer.
La oncología comparada canina, una ayuda contra el cáncer en humanos

Perros y humanos comparten el mismo medio ambiente y están expuestos a los mismos carcinógenos, desarrollando cáncer de forma natural y no artificial.

12 de Agosto de 2016

Más de 350 enfermedades, desde el linfoma, hasta la displasia de cadera, son compartidas por perros y personas. Si nos centramos en el cáncer, los tumores caninos son idénticos a los humanos en apariencia, genética, y comportamiento, creciendo además a la misma velocidad, lo que convierte a los perros en los modelos más adecuados para el estudio y posterior desarrollo de tratamientos contra el cáncer. Es lo que recibe el nombre de oncología comparada, y que en los últimos años ha conseguido que la cifra de perros tratados con cáncer haya aumentado significativamente en España debido, en parte, al propio aumento de los animales con cáncer, pero también a una mejora de las técnicas empleadas para el diagnóstico.

El Instituto Veterinario de Oncología Comparada ha concluido ya múltiples estudios en tumores de mama y en el control del dolor en animales que sufren tumores de tipo óseo

Estados Unidos fue el país pionero en el estudio de la oncología comparada durante los años '60, pero es en la actualidad cuando se están consiguiendo los mejores resultados en este campo de la medicina. En España encontramos el Instituto Veterinario de Oncología Comparada, dirigido por el Doctor Juan Francisco Borrego, en el que se han concluido múltiples estudios centrados, sobre todo, en tumores de mama y en el control del dolor en animales que sufren tumores de tipo óseo.

Si bien hasta el momento las terapias contra el cáncer se habían desarrollado siempre en un laboratorio, y con ratones como modelos, la incorporación de los perros con cáncer a los ensayos clínicos no sólo ha permitido a los investigadores desarrollar fármacos antitumorales tanto veterinarios como humanos, de forma mucho más rápida, económica y efectiva, sino que es, además, la manera más fiable: perros y humanos comparten el mismo medio ambiente y, por tanto, están expuestos a los mismos carcinógenos, desarrollando cáncer de forma natural y no artificial, como ocurría en el caso de los ratones de laboratorio, por lo que brindan a los investigadores una oportunidad única para avanzar en el tratamiento del cáncer.

Los dueños de los canes que participan en los ensayos clínicos no sólo encuentran en esos ensayos tratamientos gratuitos para sus mascotas enfermas, o incentivos de tipo económico, sino también la satisfacción de estar contribuyendo con esta acción a la lucha contra el cáncer en pacientes humanos y, por ende, a la ciencia. No se trata nunca de que el perro se convierta en un ratón de laboratorio, sino en la utilización de fármacos seguros y aprobados, que aseguren en todo momento el bienestar del animal que está siendo tratado.

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