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Salud al día
Pie de atleta
Las piscinas, duchas y las superficies cálidas y húmedas son el caldo de cultivo habitual del hongo que provoca el pie de atleta. Conoce cómo prevenir la reproducción y propagación de estos agentes infecciosos.
Escrito por Olga Díez Jambrina, Bióloga
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Tratamiento del pie de atleta

Para el tratamiento del pie de atleta, la primera vez que se presenta esta infección se suele usar un antimicótico por vía tópica, ya sea en polvo o en crema. Normalmente, estos medicamentos contienen clotrimazol, miconazol o tolnaftato, y el tratamiento debe continuar una o dos semanas después de la desaparición de la infección, para evitar recidivas. En el 65% de los casos la infección no desaparece por completo, volviendo a aparecer en menos de dos años. En estas recaídas se emplean también antimicóticos, pero en este caso por vía oral.

En la actualidad se recomienda el Bifonazol, una aplicación diaria en crema durante tres semanas consiguiendo tasas de curación superiores al 90%.

En algunas ocasiones, además de la infección producida por hongos, se produce una infección secundaria por bacterias, y para tratarla se deben administrar antibióticos.

Se pueden aplicar jabones con sulfato de selenio para limpiar los pies, aunque esto no es recomendable si los pies presentan heridas.

En casos de infecciones con secreción purulenta (formas inflamatorias y ulcerosas), se recomiendan baños de los pies con permanganato de potasio diluido, una o dos veces al día.

Además es necesario prestar mucha atención al cuidado personal para no favorecer la proliferación de los hongos, ya que algunas acciones pueden ser consideradas como factores de riesgo, y facilitar la extensión y prolongación de la infección, como:

  • Usar un calzado cerrado, y especialmente aquellos que están recubiertos con plástico.
  • Permanecer con los pies húmedos por periodos largos de tiempo.
  • Que los pies suden de manera abundante.
  • En los casos en que el pie afectado presente alguna lesión en la piel o en la uña.

Es importante seguir el tratamiento a conciencia, aplicando las dosis necesarias diariamente, así como prolongarlo el tiempo necesario estipulado por el médico, aunque a simple vista no se observe ya la infección. Además, se suele aplicar en ambos pies, puesto que aunque los síntomas se hayan manifestado solo en uno es muy probable que el otro también se encuentre infectado.

Por lo general el pie de atleta tiene un pronóstico favorable, aunque se puede encontrar un gran rango de lesiones, desde leves hasta graves. Esto implica que la infección pueda durar poco o mucho tiempo, alargándose bastante el tratamiento en algunos casos.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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40%
de los pacientes con alguna enfermedad reumática considera que su dolor no está controlado
'Fuente: 'Sociedad Española de Reumatología (SER)''

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