Rinitis
En función de qué tipo de rinitis padezcas (alérgica, hormonal, atrófica, vasomotora) dispones de varias alternativas para luchar contra sus molestias. Aprende a identificarla para poder tratarla con mayor eficacia.

Rinitis

¿Qué es la rinitis y causas?

La rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal y se caracteriza por un incremento de las secreciones nasales (con un goteo constante), congestión, picor, lagrimeo y estornudos reiterados, e incluso pérdida del sentido del olfato (anosmia). Puede tratarse de rinitis aguda (cuando es de corta duración), o crónica (si es de larga duración).

Tipos y causas de rinitis

La rinitis aguda es uno de los síntomas con los que cursa el resfriado, y puede estar causada por virus y por bacterias. Cuando se trata de rinitis alérgica, también puede ser pasajera, ya que se debe a una reacción inmunológica del organismo frente a la presencia de determinadas sustancias conocidas como alergenos. En este caso, la aparición de rinitis alérgica estacional coincide con la época de floración de ciertas especies como las gramíneas, el olivo o las cupresáceas, que son las causantes de la alergia del paciente. La alergia, sin embargo, también puede ocasionar rinitis crónica cuando el motivo de la alergia son otros elementos tales como los ácaros, la inhalación de ciertas sustancias presentes en el entorno del paciente (alergia ocupacional) o los pelos de mascotas, que no tienen un carácter estacional.

La rinitis hormonal se produce a consecuencia de variaciones de los niveles plasmáticos de ciertas hormonas, y por ello es muy frecuente durante el embarazo (rinitis gestacional), ya que se produce un incremento de los niveles de estrógenos que origina mayor secreción de las glándulas nasales y una mayor viscosidad de las mismas. Esto se resuelve al finalizar la gestación. Otras patologías que pueden asociarse a este tipo de rinitis son la diabetes y el hipotiroidismo.

La rinitis atrófica es una rinitis crónica de origen desconocido que se produce a consecuencia de una atrofia de la mucosa nasal, que se encuentra adelgazada y endurecida y presenta alteraciones en la permeabilidad. Este trastorno hace que se formen costras dentro de la nariz y esta desprenda mal olor. El afectado pierde el sentido del olfato y puede tener hemorragias nasales frecuentes.

La rinitis vasomotora también tiene un carácter crónico, y se caracteriza por una dilatación de los vasos sanguíneos de la membrana mucosa de la nariz, que provoca goteo nasal acompañado de estornudos. Es una afección intermitente, y los cambios de temperatura, el humo del tabaco, los olores fuertes y la humedad, así como los ambientes muy secos suelen desencadenar su aparición.

 

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Actualizado: 30/01/2014

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