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Asocian autismo y déficit de hierro en el embarazo

Un estudio asocia el bajo consumo de hierro durante el embarazo con más riesgo de que el niño sufra autismo, que es hasta cinco veces mayor si, además, la madre tiene más de 35 años, obesidad, hipertensión, o diabetes.
Embarazada comiendo alimento rico en hierro

El hierro es fundamental para el desarrollo temprano del cerebro

23 de Septiembre de 2014

Una investigación asocia el bajo consumo de hierro durante el embarazo con un mayor riesgo de que el niño sufra autismo; un riesgo que puede llegar a ser cinco veces superior en el caso de que, además del déficit de hierro, se den circunstancias adversas adicionales como que la madre tenga 35 años o más en el momento del parto, o padezca enfermedades metabólicas como obesidad, hipertensión o diabetes.

El estudio ha sido realizado por investigadores del Instituto MIND (Medical Investigation of Neurodevelopmental Disorders) de la Universidad de California Davis (Sacramento, California), que señalan que su trabajo es el primero que analiza la relación entre la ingesta de hierro de la madre y las posibilidades de que el hijo padezca un trastornos del espectro autista (TEA).

Las mujeres que tuvieron hijos con autismo habían sido significativamente menos propensas a tomar suplementos de hierro antes y durante la gestación

Estos científicos fueron los primeros que informaron, en 2011, de que la ingesta de suplementos de ácido fólico reducía el riesgo de TEA en los descendientes, algo que confirmaron estudios posteriores más amplios.

La investigación se basó en el consumo de hierro por parte de mujeres con hijos autistas y otras 346 cuyos niños estaban sanos, que habían sido incluidas en el estudio Northern California-based Childhood Autism Risks from Genetics and the Environment entre los años 2002 y 2009.

Además de la ingesta de suplementos de hierro –frecuencia, dosis y marcas–, se tuvo en cuenta el consumo de vitaminas, otros suplementos nutricionales, y cereales en el desayuno, durante el tercer trimestre del embarazo y a lo largo del periodo de lactancia.

Se observó que las mujeres que tuvieron hijos con autismo habían sido significativamente menos propensas a tomar suplementos de hierro antes y durante la gestación, que las que tuvieron niños sin problemas de desarrollo. Como ha explicado Rebecca J Schmidt, investigadora afiliada al Instituto MIND, el hierro es fundamental para el desarrollo temprano del cerebro, y contribuye a la producción de neurotransmisores, la mielinización y la función inmune, tres vías que se han relacionado con el autismo.

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