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Salud al día
Cáncer
Uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres padecerá cáncer a lo largo de su vida. En nuestro especial encontrarás información sobre numerosos tipos de tumores, cómo tratarlos y cómo prevenirlos.
Escrito por Dra. Carmen Arlanzón Hernández, Del Servicio de Oncología del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid

Inmunoterapia y nuevos tratamientos biológicos frente al cáncer

Estos tratamientos no son propiamente quimioterapia. La inmunoterapia consiste en la utilización del sistema inmune, sistema de defensa del organismo, frente a agresiones como las infecciones, para combatir el cáncer. Algunos anticuerpos y sustancias del sistema inmune pueden sintetizarse artificialmente para ser empleados en el tratamiento del cáncer. Así, se pueden distinguir:

  • La inmunoterapia activa, consiste en sustancias destinadas a provocar respuesta antitumoral por las propias células inmunes del paciente con cáncer: interferón alfa; interleucina 2 (tratamiento en el melanoma, cáncer renal); vacunas basadas en antígenos víricos, asociados a procesos tumorales, como la vacuna de la hepatitis B y del virus del papiloma humano.
  • La inmunoterapia pasiva, consiste en crear una inmunidad por trasferencias de anticuerpos monoclonales dirigidos contra dianas celulares específicas, presentes en las células tumorales.

Estos nuevos tratamientos poseen un objetivo más específico que la quimioterapia tradicional, lo que les confiere una mayor eficacia y una menor toxicidad.

Dianas terapéuticas

En los últimos años han surgido las denominadas dianas terapéuticas. Se denominan así a sitios muy específicos del funcionamiento de la célula, normalmente reacciones químicas necesarias para la vida celular, y que están controladas por proteínas originadas en los genes alterados que producen el cáncer. La inhibición de estas dianas produce la muerte celular, al no poder realizar la célula parte de sus funciones vitales.

Una de las ventajas de este tipo de tratamiento es que las células normales pueden no necesitar estas reacciones para vivir, de manera que no serían afectadas por los tratamientos. Algunos ejemplos de estos tratamientos biológicos son: 

  • La inhibición de la familia del receptor del factor de crecimiento epidérmico: EGFR. Existen actualmente fármacos que bloquean, a distintos niveles, estos receptores, consiguiendo así impedir el crecimiento celular. Los anticuerpos monoclonales, dirigidos a la parte extracelular del receptor (trastuzumab, cetuximab, panitumumab), y las pequeñas moléculas inhibidoras de tirosincitiasa, dirigidas a la parte intracelular del receptor (gefitinib, erlotinib, lapatinib, imatinib, sunitinib).
  • También se puede impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos o angiogénesis, como fenómeno fundamental para el crecimiento tumoral y desarrollo posterior de las metástasis. Está regulada por una serie de sustancias, entre las que destaca el factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF). Existen actualmente fármacos que desencadenan maniobras a distintos niveles para inhibir este proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos, impidiendo así el crecimiento tumoral (por ejemplo el anticuerpo llamado bevacizumab).

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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25%
de la población tiene una variante genética que aumenta el riesgo de sufrir depresión
'Fuente: 'The Journal of Clinical Psychiatry''

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