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Cáncer
Uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres padecerá cáncer a lo largo de su vida. En nuestro especial encontrarás información sobre numerosos tipos de tumores, cómo tratarlos y cómo prevenirlos.
Escrito por Dra. Carmen Arlanzón Hernández, Del Servicio de Oncología del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid

Quimioterapia

Qué es y cómo surgió la quimioterapia

La quimioterapia es una serie de fármacos que actúan en las diferentes fases del ciclo celular (modo como se reproducen las células), con el objeto de conseguir la muerte celular, a ser posible sólo de las malignas.

El primero de los fármacos quimioterápicos, la mostaza nitrogenada, fue un producto utilizado en la guerra química durante la Segunda Guerra Mundial. La exposición casual de los marineros al gas mostaza condujo a la observación de que los agentes alquilantes causaban muerte celular en la médula ósea, por lo que se utilizó en enfermedades como los linfomas. La remisión de las leucemias infantiles y de la enfermedad de Hodgkin con quimioterapia combinada en 1960 demostró que los cánceres humanos podían ser tratados con drogas, comenzando así la historia de la quimioterapia como tratamiento.

Existen varias formas de utilizar la quimioterapia:

  • Como tratamiento en enfermedad avanzada o metastásica, donde no existe una alternativa de tratamiento local.
  • Como terapia complementaria (adyuvante) a los tratamientos locales (la cirugía o la radioterapia).
  • Como tratamiento de inducción o neoadyuvante en pacientes con tumores localizados. Se utiliza como tratamiento previo a la cirugía y la radioterapia, con intención de disminuir la probabilidad de metástasis a distancia, utilizar técnicas más conservadoras en la cirugía, al disminuir el tamaño tumoral, y favorecer el conocimiento de la sensibilidad del tumor a los fármacos utilizados.
  • Como instilación directa en regiones específicas: en el líquido cefalorraquídeo, en cavidad pleural, pericárdica y peritoneal.

Mecanismo de actuación de la quimioterapia

Los distintos fármacos actúan en las diferentes fases del ciclo celular utilizando los siguientes mecanismos de actuación:

  • Interacción directa con el ADN, provocando daño en su estructura o funcionamiento de manera que se interrumpe el crecimiento celular.
  • Agentes inhibidores del huso mitótico (sistema de los microtúbulos-tubulina de la división celular): los microtúbulos son estructuras responsables del andamiaje celular a lo largo del cual transcurren diversos procesos de crecimiento y movimiento celular. Existen sustancias que alteran los microtúbulos, bloqueando el crecimiento de las células al impedir la correcta división y reproducción de las mismas.

Toxicidad y efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos tóxicos que conlleva la quimioterapia son numerosos y, en algunos casos, pueden comprometer la vida del paciente. Los más importantes se pueden agrupar en los siguientes:

  • Toxicidad local y dérmica: alopecia reversible, cambios de pigmentación de la piel.
  • Mielosupresión: altera las defensas del organismo, provocando un estado de mayor vulnerabilidad para las infecciones. En la actualidad, con la aparición de los factores estimulantes de colonias, las complicaciones han disminuido consiguiéndose la recuperación en un tiempo menor.
  • Infecciones: están relacionadas con la duración y severidad del descenso de las defensas y con la alteración de la integridad de las barreras, como las mucosas y la piel. Deben tratarse con antibióticos de amplio espectro hasta la recuperación de las cifras hematológicas y el cese de la fiebre.
  • Cardiotoxicidad: las antraciclinas y los taxanos son las drogas que pueden causar insuficiencia cardiaca congestiva, y que se trata con medidas similares a las producidas por otra etiología.
  • Toxicidad pulmonar: el daño se produce en forma de neumonitis crónica, que conlleva a una fibrosis pulmonar. No existe un tratamiento eficaz para su control, aunque el uso de corticoides alivia los síntomas.
  • Toxicidad hepática: las alteraciones hepáticas transitorias se manifiestan con elevación de las transaminasas.
  • Toxicidad gastrointestinal: úlceras en la mucosa oral; náuseas y vómitos; diarrea no infecciosa; estreñimiento.
  • Reacciones alérgicas que obligan, en algunos casos, a utilizar premedicación.
  • Cistitis: la ifosfamida y la ciclofosfamida con frecuencia inducen cistitis, pudiendo ser hemorrágica. Se previene con hidratación y la utilización de un uroprotector (mesna).
  • Neurotoxicidad: puede ser periférica (sensación de acorchamiento en extremidades, dolor tipo calambre, etc.) o central. El único tratamiento es la supresión del fármaco.
  • Toxicidad renal: el fármaco más tóxico para el riñón es el cisplatino, que produce necrosis renal (tubular) con disminución progresiva de la función renal.
  • Toxicidad gonadal: en el varón puede aparecer esterilidad. En la mujer se produce atrofia ovárica y ausencia de menstruación, transitoria o definitiva. En ambos casos, las alteraciones pueden ser reversibles en función de la edad y dosis del fármaco utilizado.
  • Carcinogénesis: pueden desarrollarse tumores secundarios, que aparecen tras varios años de haber finalizado los tratamientos.

Resistencia a drogas

Una de las causas mayores de fallo al tratamiento quimioterápico es la resistencia de los tumores, adquirida durante el tratamiento, o inherente desde el principio del  desarrollo del  tumor, a los citostáticos. Como consecuencia de ello, se estima que el uso de varios fármacos (poliquimioterapia) sería más efectivo en el tratamiento de los tumores que la monoterapia (utilización de un solo  fármaco).

Actualizado: 17 de Octubre de 2017

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60%
de los tumores malignos se diagnostica en mayores de 65 años
'Fuente: 'Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos’'

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