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Salud al día
Cáncer
Uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres padecerá cáncer a lo largo de su vida. En nuestro especial encontrarás información sobre numerosos tipos de tumores, cómo tratarlos y cómo prevenirlos.
Escrito por Dra. Carmen Arlanzón Hernández, Del Servicio de Oncología del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid

Radioterapia

La radioterapia es una modalidad de tratamiento local en la que se utilizan radiaciones ionizantes. La radiación altera el material genético de las células cancerosas y las destruye parando su diseminación. La radiación se dirige específicamente al tumor por lo que se minimiza la afectación de las células sanas.

Se puede usar en multitud de tumores como el cáncer de próstata, tumores de cabeza y cuello, tumores ginecológicos, tumores cerebrales y algunos tumores de piel, etcétera.

La radioterapia disminuye el tamaño de los tumores y en algunos casos puede llegar a erradicarlos.

En caso de tumores que por su tamaño o su localización no son operables, la radioterapia se puede usar para disminuir el tamaño de los tumores haciéndolos más accesibles para que luego puedan ser extirpados quirúrgicamente.

También se usa de forma paliativa como tratamiento del dolor asociado al tumor o a sus metástasis, o para tratar situaciones muy graves en las que un tumor puede comprimir la médula espinal o algún vaso sanguíneo como la cava superior (síndrome de la vena cava superior).

En muchas ocasiones se combina la radioterapia con un tratamiento con quimioterapia y cirugía para aumentar las probabilidades de curación de un cáncer.

Tipos de radioterapia

Existen dos tipos de tratamiento radioterápicos:

  • La radioterapia externa, en la que a través de una máquina llamada acelerador lineal se dirige la radiación hacia la parte del cuerpo con el tumor. No es doloroso. Se suelen dar sesiones que duran unos pocos minutos todos los días, generalmente de lunes a viernes, durante un número determinado de semanas dependiendo del tumor. Muchas veces, la zona donde se ha dado el tratamiento se marca con una pequeña señal, como un minúsculo tatuaje, para localizar la zona con más facilidad en las siguientes sesiones. Este tratamiento no vuelve al paciente radioactivo, por lo que tras una sesión se puede estar con otras personas con tranquilidad.
  • La radioterapia interna, a veces llamada braquiterapia, en la que se coloca una pequeña cantidad de material radioactivo, en forma de pequeñas semillas, cintas o alambres, en el órgano donde se ha detectado el cáncer. El implante se puede mantener de unos minutos a varios días en el cuerpo, o ser un implante permanente. Durante el tratamiento, el cuerpo emite radiación por lo que hay que limitar el contacto del paciente con otras personas. Cuando se retira el implante ya no hay riesgo de radiación a otras personas. En el caso de implantes permanentes, la dosis de radiación es muy baja, disminuye con el tiempo y sólo alcanza unos milímetros alrededor del implante. De todas formas, el médico puede dar algunas recomendaciones, tales como evitar el contacto estrecho con embarazadas o niños durante un tiempo corto tras la colocación del implante.

Efectos secundarios de la radioterapia

Los efectos secundarios asociados a la radioterapia son en general leves y dependen en gran medida de la parte del cuerpo irradiada. Puede aparecer:

  • Una dermatitis o enrojecimiento de la piel cercana a la zona irradiada.
  • Cansancio.
  • Diarrea, náuseas o vómitos.
  • Otros efectos dependiendo de la zona que se irradia.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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23%
de los hombres y 12% de las mujeres entre 18 y 65 años en España tienen hipertrigliceridemia
'Fuente: 'Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML)''

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