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Salud al día
Cistitis
Entre el 10 y el 20% de las mujeres sufrirán al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida. Para prevenir esta molesta infección del tracto urinario basta seguir unas sencillas recomendaciones.
Escrito por Diana Forero Morantes, Bióloga
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Diagnóstico de la cistitis

A partir de una muestra de orina, obtenida del chorro medio de la micción, se realiza un sedimento de orina. La presencia de bacteriuria (presencia de bacterias en la orina) y piuria (más de diez leucocitos por campo) asociados a los síntomas ya descritos son suficientes para establecer el diagnóstico de cistitis. En la actualidad existen algunos kits en centros médicos donde se determina por reacción química con una tira colorimétrica que, en contacto con la orina, cambia su tonalidad y determina la presencia de infección. Es un test más rápido, aunque con una sensibilidad menor que el sedimento urinario.

Se demuestra piuria en casi todas las infecciones bacterianas agudas, y su ausencia pone el diagnóstico en duda. La piuria en ausencia de bacteriuria indica infección por una bacteria poco común, como C. trachomatis, U. urealyticum y Mycobacterium tuberculosis, o por hongos. Otras veces puede deberse a enfermedades urológicas no infecciosas, como litiasis, anomalías anatómicas, nefrocalcinosis, reflujo vesicoureteral, nefritis intersticial o enfermedad poliquística.

La prueba estándar para cualquier forma de infección del tracto urinario es el urocultivo. Se considera que es positivo cuando el recuento bacteriano es igual o superior a 105 (10 elevado a 5) UFC/mL. Sin embargo, varios estudios han establecido que un tercio o más de los pacientes, mayoritariamente mujeres sintomáticas, tiene conteos de UFC por debajo de este nivel y presentan infección. En los hombres se considera como sugerente de infección una cifra de 103 UFC/mL.

A partir del microorganismo aislado se realiza un antibiograma que permite conocer su  sensibilidad a los antibióticos. 

Se suele utilizar sobre todo en casos de cistitis recurrente o casos complicados. También es útil realizarlo una semana después de terminado el tratamiento para confirmar su negatividad en caso de persistir alguno de los síntomas.

En la mayoría de los casos, el sedimento urinario con piuria o bacteriuria es suficiente para establecer el diagnóstico de cistitis e iniciar el tratamiento.

La realización de urografía, ecografía o cistoscopia estarían indicados en caso de hematuria asociada, y para descartar otras patologías o en casos de recurrencia.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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'Fuente: 'Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos’'

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