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Salud al día
Clamidia
La clamidiasis es una enfermedad de transmisión sexual que a menudo no produce síntomas, aunque puede causar complicaciones graves. Aprende a identificar un contagio por Clamidia y evitar sus secuelas.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Qué es la infección por Clamidia

La clamidiasis es una enfermedad de transmisión sexual muy frecuente producida por una bacteria que se llama Chlamydia trachomatis. Se transmite de persona a persona en las relaciones sexuales tanto vaginales como orales o anales. Es muy frecuente que la persona infectada no tenga síntomas y que la infección pase desapercibida. El problema es que se contagia a otras personas aunque no produzca síntomas.

Se estima que hay más de 100 millones de personas en el mundo que sufren cada año clamidiasis. Se piensa que entre un 4-8% de las mujeres jóvenes sexualmente activas tienen clamidiasis, y hasta un 10% de los hombres sexualmente activos, sin presentar ningún tipo de síntoma. Es especialmente frecuente en personas que tienen múltiples parejas sexuales u otras enfermedades de transmisión sexual.

Aunque es muy frecuente que no cause ningún tipo de síntomas, cuando aparecen, pueden ser variados en el área genital: escozor al orinar, sensación de dolor en la parte baja del abdomen o la pelvis, inflamación del testículo en los hombres, y flujo vaginal anormal o coito doloroso en las mujeres. También puede afectar al recto, a la boca, la garganta o los ojos (en forma de conjuntivitis).

Si la infección por clamidia no se diagnostica ni se trata, puede provocar complicaciones y secuelas como la enfermedad inflamatoria en las mujeres, y a largo plazo infertilidad o embarazos ectópicos; las posibles secuelas que pueden aparecer en los hombres son la infertilidad y la prostatitis crónica.

Afortunadamente hay tratamientos antibióticos eficaces para la clamidia, que se puede diagnosticar de forma relativamente sencilla con unas cuantas preguntas sobre la salud sexual de la persona y sus síntomas, realizando posteriormente un análisis del exudado uretral o cervical. Además se pedirían análisis de sangre para comprobar que no haya presencia de otras enfermedades de transmisión sexual

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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Dra. Sari Arponen

Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón
Dra. Sari Arponen

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Salud en cifras

25%
de la población tiene una variante genética que aumenta el riesgo de sufrir depresión
'Fuente: 'The Journal of Clinical Psychiatry''