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Salud al día
Dispepsia
La dispepsia o indigestión es una sensación de malestar en la parte superior del abdomen que se presenta casi siempre durante o después de la comida. Identifica qué la causa para poder controlarla.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Causas de la dispepsia

Causas de la dispepsia

La indigestión o dispepsia es un síntoma de otra enfermedad o trastorno, por lo que es necesario descubrir por qué se produce.

La dispepsia no es una enfermedad. Es un síntoma que puede ser debido a distintas causas y aparecer en situaciones benignas y en distintas enfermedades. La indigestión o dispepsia se puede clasificar en distintos tipos en función de sus causas:

  • Dispepsia no investigada: no se ha realizado ningún estudio para averiguar su causa o es la primera vez que aparece.
  • Dispepsia orgánica: a través de diversas pruebas diagnósticas se identifica una causa orgánica que justifica los síntomas.
  • Dispepsia funcional: se han realizado pruebas diagnósticas sin encontrarse una causa que la justifique. Es un diagnóstico de exclusión. Esto quiere decir que una dispepsia se puede catalogar como funcional sólo cuando se está seguro de que no hay una enfermedad que la esté produciendo.

Enfermedades y causas digestivas que causan dispepsia

Las causas orgánicas de la dispepsia, es decir, las enfermedades que pueden ocasionar este síntoma, se pueden clasificar a su vez en las que tienen su origen en el aparato digestivo y en aquellas que son de otro origen.

Las causas digestivas de dispepsia más frecuentes son la úlcera gástrica o duodenal (por la ingesta de antiinflamatorios o por Helicobacter pylori) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico. En los casos de reflujo gastroesofágico suele haber además otros síntomas, como pirosis (ardor en el pecho por el ácido gástrico que sube hacia el esófago) e incluso regurgitación.

Otras causas de origen digestivo de la indigestión son la pancreatitis crónica, los cólicos biliares, los tumores de estómago, páncreas o hígado, la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten no celíaca, la intolerancia a la lactosa o a la caseína, la isquemia intestinal crónica (con falta de riego sanguíneo al intestino), la enfermedad inflamatoria intestinal, algunas parasitosis y otras enfermedades más raras (la enfermedad de Ménétrier, la gastroenteritis eosinofílica, la sarcoidosis, la amiloidosis…).

Hay enfermedades que no son del aparato digestivo y que pueden producir también sensación de digestión pesada o dispepsia. Puede aparecer dispepsia en la diabetes mellitus avanzada con daño del sistema nervioso autónomo que controla la parte gástrica de la digestión, las enfermedades tiroideas, algunas enfermedades autoinmunes (como el lupus o la artritis reumatoide), la insuficiencia renal crónica avanzada (por la gastropatía urémica), diversos fármacos (además de los antiinflamatorios no esteroideos comentados, algunos antibióticos, los opiáceos, la colchicina, los estrógenos, algunos suplementos minerales, el hierro, la digoxina).

El infarto agudo de miocardio en ocasiones puede cursar con un dolor que puede ser confundido con un origen digestivo. El tabaco y el alcohol es frecuente que produzcan dispepsia. Por último, el embarazo no es una enfermedad, pero puede producir dispepsia.

La dispepsia funcional es, como se ha comentado, un diagnóstico de exclusión, por lo que hay que estar seguros de que no hay ninguna causa orgánica que la esté produciendo. Para descartar las causas comentadas, hay que haber realizado una historia clínica y exploración física completas, además de una endoscopia digestiva alta. Esto incluye descartar dos entidades infradiagnosticadas: la enfermedad celíaca, que puede ser causa de dispepsia o síndrome de intestino irritable; y la sensibilidad al gluten no celíaca, que es una entidad de descripción reciente, cuyo diagnóstico se basa en descartar la celiaquía y realizar una dieta sin gluten de prueba para ver si hay mejoría. 

Actualizado: 11 de Septiembre de 2017

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Escrito por:

Dra. Sari Arponen

Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón
Dra. Sari Arponen

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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