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Salud al día
Elefantiasis
1.230 millones de personas están en riesgo de padecer elefantiasis (filariasis linfática), un síndrome en el que las piernas o el escroto aumentan de tamaño por un bloqueo del sistema linfático por un parásito llamado filaria.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Síntomas de la elefantiasis

Una mujer se palpa el cuello

A veces el único síntoma de elefantiasis es la presencia de uno o varios ganglios inflamados de forma crónica.

La infección por filariasis linfática (elefantiasis) se suele adquirir en la infancia, produciéndose daños en el sistema linfático que inicialmente no dan síntomas. De hecho, la mayoría de las filariasis linfáticas son asintomáticas, sin producir ningún tipo de signo externo, aunque se esté produciendo un daño en el sistema linfático, los riñones y el sistema inmunitario. En ocasiones, el único síntoma es la presencia de uno o varios ganglios inflamados de forma crónica.

A veces se pueden producir síntomas agudos por linfangitis (inflamación de los vasos linfáticos) o linfadenitis (inflamación de los ganglios linfáticos), con inflamación de la piel, fiebre, dolor de cabeza, dolor de espalda y náuseas. Otras veces, por el bloqueo de la linfa, se puede producir inflamación aguda de los testículos. Normalmente estos episodios agudos se resuelven solos al cabo de algunos días o semanas.

En los casos de elefantiasis en los que se produce una evolución a largo plazo, es cuando la enfermedad se cronifica, incluso aunque los gusanos adultos acaben falleciendo. El hidrocele –aumento del tamaño del escroto– es en los varones el signo más frecuente, con importante discapacidad sexual y reproductiva. También en las mujeres se pueden afectar los genitales externos e incluso las mamas.

En las piernas, se produce inicialmente en la zona de la tibia edema con fóvea (hinchazón de la pierna en la que queda un hueco cuando se presiona con el dedo) que progresivamente puede ir afectando a todo el miembro inferior. Finalmente, en la fase de elefantiasis, la piel de la pierna o el escroto presenta engrosamiento, con fisuras y lesiones verrucosas, que además se pueden infectar o ulcerar. En algunos casos extremos se puede llegar a presentar quiluria, que es la descarga de linfa por la orina.

Todos estos síntomas de la elefantiasis producen discapacidad y estigma social, con dificultades económicas por la imposibilidad de trabajar y el aumento de los gastos médicos.

Diagnóstico diferencial de la elefantiasis

El diagnóstico diferencial de la elefantiasis se debe realizar con otros cuadros en los que puede aparecer un síndrome similar de aumento del tamaño de las piernas con cambios de la piel (engrosamiento y cambios de coloración):

  • Podoconiosis o elefantiasis endémica no filariásica: es una enfermedad del sistema linfático de los miembros inferiores que se produce por exposición crónica a suelos irritantes con ceniza volcánica. Las personas que van descalzas en las montañas centrales de África absorben las sustancias químicas del suelo en sus pies, y estas sustancias químicas irritan los vasos linfáticos, bloqueándolos a largo plazo.
  • Linfedema hereditario: es un trastorno genético en el que se produce acumulación de líquido en las piernas por falta de desarrollo del sistema linfático.
  • Otras causas a descartar: la insuficiencia venosa extrema crónica sobre todo en personas muy obesas, frecuentemente con celulitis (infección de la piel y el tejido subcutáneo) de repetición, con insuficiencia del sistema linfático asociado o no, puede producir un cuadro similar.

También se puede ver un cuadro similar si se produce un daño importante del sistema linfático en algunas intervenciones quirúrgicas. Otras causas posible de linfedema son algunos tumores, traumatismos con daño de los linfáticos, y en general los estados edematosos crónicos.

Actualizado: 26 de Agosto de 2016

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Escrito por:

Dra. Sari Arponen

Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón
Dra. Sari Arponen

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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