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Salud al día
Enfermedad de Lyme
El número de casos de la enfermedad de Lyme aumenta progresivamente. Te contamos cómo se produce la transmisión de Borrelia por la picadura de garrapatas y qué antibióticos controlan sus síntomas.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Qué es la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme es una más de las enfermedades infecciosas transmitidas por garrapatas. Es la primera enfermedad en frecuencia transmitida por estas molestas criaturas en el hemisferio Norte. Un tipo de bacterias espiroquetales llamadas Borrelia se transmiten por la picadura de garrapatas de tipo Ixodes, sobre todo durante los cálidos meses de la primavera y el verano, de aquí le viene también el nombre de borreliosis de Lyme. El país con mayor número de casos de enfermedad de Lyme es Estados Unidos.

La manifestación de la enfermedad en su primera fase es el eritema migrans o migratorio, y aparece en el 75% de los afectados. Es una mancha roja que va adquiriendo forma de anillo y que aparece en la zona de la mordedura de la garrapata: muslos, axilas, ingles… Puede llegar a ser muy grande. Con bastante frecuencia aparecen además dolores de cabeza, articulaciones y músculos, fiebre y cansancio.

En las siguientes fases las bacterias se dispersan por el organismo por vía sanguínea, cutánea o linfática, produciendo nuevos síntomas cutáneos, afectación neurológica, cardíaca o articular. La infección no tratada puede persistir durante meses, o incluso algunos años. Los síntomas neurológicos y cardíacos pueden llegar a ser graves, aunque la mortalidad en general es baja.

Afortunadamente la mayoría de las personas con enfermedad de Lyme se curan con el tratamiento antibiótico, aunque algunas personas tienen un ‘síndrome post-Lyme’ consistente en cansancio, dolores generalizados y de cabeza, con una duración mayor de 6 meses. Esto sucede en un bajo porcentaje de pacientes. No se sabe exactamente el motivo de su aparición, aunque se piensa que es por un desequilibrio o activación inmunológica.

A otras personas se les diagnostica de ‘enfermedad de Lyme crónica’ sin cumplir los criterios diagnósticos, por presentar dolores generalizados, cansancio, dolor de cabeza, dificultades para concentrarse… Este cuadro no se ha demostrado que sea realmente secundario a una enfermedad de Lyme incluso aunque la serología sea positiva, ni mejora con antibióticos. En estos pacientes se debe realizar un diagnóstico diferencial adecuado con otras enfermedades.

Actualizado: 17 de Octubre de 2016

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Escrito por:

Dra. Sari Arponen

Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón
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'Fuente: 'Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML)''