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Salud al día
Enfermedad inflamatoria pélvica
La enfermedad inflamatoria pélvica, muy frecuente en la mujer en edad reproductiva, se asocia a infecciones que se adquieren por vía sexual y puede producir secuelas graves como dolor pélvico crónico e infertilidad.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Causas de la enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección causada por bacterias, que ascienden desde la vagina o el cérvix uterino hasta el endometrio, las trompas o los ovarios, produciendo la infección de dichos órganos.

No es fácil conocer con precisión los gérmenes que originan la infección. Los microorganismos identificados en la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) dependen de varios factores, como la zona del aparato genital que esté afectada, la duración y la gravedad de los síntomas, el número de episodios de EIP que haya tenido la mujer previamente, etcétera. Normalmente se divide a los gérmenes causantes de la EIP en exógenos (de transmisión sexual) y endógenos (vaginales), a los que hay que añadir un grupo de gérmenes intestinales y respiratorios.

Entre los gérmenes exógenos destaca tradicionalmente Neisseria gonorrhoeae o gonococo, sin embargo, se aísla cada vez con menos frecuencia. Produce una intensa reacción inflamatoria en las zonas a las que afecta, pero también responde rápidamente al tratamiento, por lo que tiene escasas secuelas. El gonococo solo puede aislarse en las lesiones durante los primeros 7 días, y desaparece gradualmente de aquéllas, por lo que probablemente desempeña un papel inicial invasor que facilita la acción posterior de gérmenes endógenos.

Chlamydia trachomatis es otro germen causante de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Parece ser el germen más frecuente en Europa y menos en Estados Unidos, aunque siempre con mayor prevalencia que el gonococo, con el que, no obstante, puede asociarse. La infección por Chlamydia causa pocos síntomas, sin embargo, produce daños graves sobre la zona genital de la mujer como resultado de la respuesta inmunitaria que desencadena, lo que da lugar a importantes secuelas.

El papel de los micoplasmas genitales (Mycoplasma hominis y Ureaplasma urealyticum) no está claro, ya que si bien se ha confirmado su presencia en mujeres jóvenes con EIP, también pueden estar presentes en el cuello uterino de mujeres sexualmente activas pero que no padecen EIP.

La flora vaginal (bacterias que viven en la vagina de forma natural, sin causar daño) también puede infectar la parte superior del aparato genital, revelándose su presencia hasta en un 60% de los casos de EIP. Entre las bacterias de la flora vaginal las más frecuentes son: Escherichia coli, especies de Streptococcus, Gardnerella vaginalis, Peptostreptococcus, Bacteroides, Prevotella o Porphyromonas.

En cuanto a los microorganismos típicos del aparato digestivo destacan Bacteroides fragilis y Escherichia coli. Finalmente, hay patógenos respiratorios como Haemophylus influenzae que también pueden participar en la EIP (se aíslan en un 5% de los casos).

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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Escrito por:

Miguel Vacas

Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Miguel Vacas

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personas con enfermedad de Chagas puede haber en España
'Fuente: 'Informe Una batalla por la salud de todos: El liderazgo de España en la lucha contra el Chagas, del Instituto de Salud Global (ISGlobal)''

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