PUBLICIDAD

Salud al día
Estrabismo
Si se detecta y trata antes de los cuatro años de edad el pronóstico del estrabismo es muy bueno, porque la plasticidad cerebral es mayor en niños pequeños, y resulta más fácil corregir las alteraciones y recuperar la visión perdida.
Escrito por Olga Díez Jambrina, Bióloga

Estrabismo en niños

El estrabismo es un trastorno ocular que consiste en una descoordinación de los ojos que provoca que uno de ellos se desvía y no es capaz de enfocar al mismo punto que el otro al mismo tiempo. Esta alteración de la motilidad visual es muy frecuente en niños (afecta al 2-5% de la población preescolar), y aunque es normal que se produzcan desviaciones oculares durante el primer mes de vida, si se mantienen después de los tres meses se deben considerar patológicas.

El estrabismo en niños puede ser congénito (está presente en el momento del nacimiento) o aparecer al poco tiempo, y es sumamente importante que se diagnostique y trate de forma precoz para evitar que se acentúe y pueda llegar a ocasionar la pérdida de visión en uno de los ojos. Esta pérdida de visión, conocida como ambliopía u ojo vago, se produce porque el cerebro elimina la información del ojo que se desvía para evitar la visión doble, con la consecuente pérdida de agudeza visual del ojo ignorado.

Además de las consecuencias estéticas evidentes, que pueden dañar la autoestima del niño, el estrabismo implica serias alteraciones en la agudeza visual y en la visión binocular, por lo que es necesario que el pediatra realice una exploración oftalmológica para detectar la presencia del trastorno y remitirlo cuanto antes al especialista para su evaluación y tratamiento. Antes de los cuatro años, y aunque no existan indicios que hagan sospechar ninguna patología, se debe realizar una exploración oftalmológica completa al niño para descartar cualquier anomalía, ya que el pronóstico es significativamente mejor si el estrabismo se diagnostica y trata precozmente.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD