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Salud al día
Fiebre tifoidea
La fiebre tifoidea es una enfermedad grave y potencialmente mortal, endémica en países en vías de desarrollo, que se transmite a través de alimentos o bebidas contaminados. Conoce cómo hacer frente a sus síntomas y complicaciones.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Tratamiento de la fiebre tifoidea y prevención

La fiebre tifoidea se debe tratar de forma global. Es fundamental el tratamiento de soporte, por ejemplo con sueroterapia, según la situación del paciente. Se recomienda dar antitérmicos, aunque no aspirina. Se debe vigilar la situación clínica del paciente por si aparecen complicaciones como una perforación intestinal, que requeriría tratamiento quirúrgico.

El tratamiento fundamental de la fiebre tifoidea consiste en la administración de antibióticos. Se suelen utilizar cefalosporinas intravenosas como ceftriaxona durante 10-14 días, o cefotaxima si no hay ceftriaxona disponible, sobre todo si el paciente procede de zonas con resistencia a quinolonas. En el caso de que no haya sospecha o documentación de resistencias a quinolonas, se recomienda utilizar ciprofloxacino o levofloxacino. Otro antibiótico eficaz es la azitromicina, un macrólido.

En los casos graves de fiebre tifoidea, como delirio, coma o shock, se recomienda añadir corticoides intravenosos los dos primeros días de tratamiento. En estos casos, además, hay que considerar el ingreso del paciente en una unidad de cuidados intensivos. En los casos de perforación de intestino delgado, además de la intervención quirúrgica, hay que añadir antibióticos adicionales para el tratamiento de la peritonitis.

Es importante tratar a los pacientes que se quedan como portadores crónicos de la bacteria de la fiebre tifoidea, realizando cultivos de heces de control. Es más frecuente este estado en las personas que tienen alteraciones de la vía biliar, como por ejemplo presencia de piedras en la vesícula. Este tratamiento se puede realizar con ciprofloxacino, amoxicilina o cotrimoxazol. Si hay piedras en la vesícula hay que considerar su extirpación, porque si no se puede perpetuar el estado de portador.

Cómo prevenir la fiebre tifoidea

Para la prevención de la fiebre tifoidea se deben llevar a cabo medidas generales a nivel poblacional, como control de aguas residuales, educación y control de manipuladores de alimentos, y control y tratamiento de los portadores crónicos.

Para los viajeros a países endémicos o en vías de desarrollo hay disponibles dos vacunas, una oral atenuada (que no se puede administrar a los niños pequeños ni a las personas inmunodeprimidas), y otra intramuscular. Tienen una eficacia del 50-80%, por lo que la vacunación no significa que no se deban mantener precauciones con el consumo de alimentos y bebidas.

Actualizado: 7 de Agosto de 2017

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Escrito por:

Dra. Sari Arponen

Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón
Dra. Sari Arponen

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Salud en cifras

10%
de la población española sufre dermatitis atópica
'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'

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