PUBLICIDAD

Salud al día
Gonorrea
Esta infección bacteriana, que se transmite principalmente mediante contacto sexual, a veces no presenta síntomas. Sin embargo, en la gonorrea es muy importante un diagnóstico precoz para evitar serias complicaciones.
Escrito por Sergio García Escrivá, Licenciado en Farmacia

Complicaciones de la gonorrea

El hecho de que la persona portadora de la bacteria no desarrolle síntomas, no excluye que pueda presentar complicaciones a largo plazo. Vamos a comentar algunas de las complicaciones más frecuentes o graves tras la infección por gonorrea, si no se trata, o si se trata de manera inadecuada.

En los hombres, la complicación más frecuente de la gonorrea es la uretritis (inflamación de la uretra) post-gonocócica. Se trata de una secuela que, sin embargo, suele estar motivada por otro organismo, la bacteria de la clamidia. Generalmente, gonorrea y clamidia se contraen a la vez, de ahí que esta complicación se pueda generar por la presencia de la clamidia.

La epididimitis (inflamación del epidídimo, un conducto del aparato genital masculino) también es frecuente. Las bacterias pueden ascender desde la uretra hasta el epidídimo, mediante los vasos deferentes.

En las mujeres, la principal complicación es la salpingitis. Se trata de la infección de las trompas de Falopio; y es el problema clínico más importante. Forma parte de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) que trataremos a continuación.

La infección gonocócica diseminada (IGD) es más frecuente en mujeres que en hombres. Consiste en la diseminación de la bacteria por el torrente sanguíneo, desde donde puede alcanzar otras localizaciones. Generalmente, la bacteria se puede aislar de la sangre (sobre todo en la primera semana). Esto ocurre en muchos de los casos en los que la infección genital es asintomática, lo que supone que la infección no es tratada (recordemos que, a veces, la infección por gonorrea sólo se diagnostica mediante cultivo del exudado genital a la búsqueda de otras infecciones). Las principales manifestaciones de la IGD son: dermatitis, artritis (infección de las articulaciones), cuadro febril, malestar, lesiones cutáneas pustulosas, generalmente en la parte más alejada de los miembros…

La afectación gonocócica de las articulaciones (artritis gonocócica), una de las posibles localizaciones de la IGD, también puede aparecer en solitario, sin afectar a otras localizaciones. Suele producir fiebre, dolor muy fuerte y dificultad de movimientos en la zona afectada. Cuando se extrae líquido de dichas articulaciones afectadas (pocas, por lo general; a diferencia de la IGD como tal, en la que se pueden ver afectadas muchas articulaciones a la vez), éste suele ser purulento y se pueden encontrar bacterias gracias a las técnicas de tinción.

Las infecciones oculares también pueden producirse, aunque son más frecuentes en niños recién nacidos. Se previene con profilaxis; y es bastante infrecuente en adultos.

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es un cuadro que engloba la afectación de varias estructuras de la zona del tracto genital superior femenino. Puede ser asintomático, aunque generalmente suele presentarse con dolor en la zona abdominal baja. Algunas de las localizaciones afectadas son las trompas de Falopio, el endometrio, el cuello uterino y los ovarios. Debe tratarse rápidamente, ya que puede complicarse y producir infertilidad, embarazo ectópico (el óvulo fecundado se ancla en una zona diferente, lo que puede ser muy grave) o dolor pélvico crónico.

Es por todo esto que la infección por gonorrea es tan importante. En muchos casos, la falta de síntomas no excluye la aparición de posibles complicaciones. Por ello, es necesario siempre el uso de preservativo durante la relación sexual, ya que nuestra pareja puede no ser consciente de ser portadora de la bacteria.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD